Un hombre en China decidió no someterse a una cirugía tras tragarse un objeto de 12 centímetros. Durante años minimizó los síntomas hasta que el dolor lo obligó a volver al hospital.
Un hombre de la provincia de Liaoning, en China, convivió durante ocho años con un palillo metálico de 12 centímetros alojado en la garganta tras tragarlo de forma accidental mientras comía y consumía alcohol. A pesar del impacto inicial y las molestias, decidió no operarse por temor a una intervención quirúrgica que implicaba una incisión en el cuello.
En una primera consulta médica, los profesionales recomendaron extraer el objeto, pero el paciente, de apellido Wang, rechazó el procedimiento. Con el paso del tiempo, continuó su vida con relativa normalidad, ya que podía respirar sin dificultad ya que las molestias aparecían de forma ocasional y él las atribuía a una reacción vinculada a su consumo de alcohol.
Durante años, el cuadro no presentó complicaciones visibles, algo que sorprendió posteriormente a los médicos. Según los estudios realizados, la mucosa cercana no mostraba lesiones y los órganos adyacentes no se habían desplazado.
La situación cambió semanas atrás, cuando el dolor comenzó a intensificarse, especialmente al despertar y al tragar alimentos. Ese empeoramiento lo llevó a regresar al hospital para una nueva evaluación.
El equipo médico constató que el objeto seguía alojado en la misma zona tras ocho años. A pesar del tiempo transcurrido, lograron retirarlo sin necesidad de realizar una cirugía invasiva en el cuello. Tras la extracción, el paciente evolucionó favorablemente y recibió el alta médica.
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