MAR DEL PLATA (Enviado especial).- Dicen los que más saben que es cuestión de horas. Que el fin de semana va impulsar a los termómetros algunos grados por encima de los 30, a pleno sol y con el verano ofreciendo su mejor cara. Sin embargo, este jueves todavía quedaban restos del aire polar que había afectado a la costa en los últimos días y que alejó a los turistas de la playa y, más aún del mar.
Después de una mañana nublada en la que los planes del día incluyeron las alternativas que se habían manejado el lunes, el martes y el miércoles entre bocanadas de aire muy fresco, el sol se desperezó en el cielo donde ganó una posición de privilegio, aduéñandose del paisaje e invitando a la gran mayoría a salir en busca de algún lugar al aire libre para tomar sol.
Claro que, pese a la fuerza de los rayos solares -que se hicieron sentir y calentaron la arena- la temperatura máxima apenas superó los 18 grados, una de las bajas en lo que va del año.
No había viento, al menos no ése tan intenso de los últimos días; pero como la brisa siguió siendo fría, el registro del mercurio nunca pudo llegar a niveles propios del verano.
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Para muchos no fue impedimento para darle rienda suelta a las ganas contenidas de pasar por la playa, tenderse sobre la arena y hasta uno que otro chapuzón en el mar. Bajo esas condiciones avanzó la tarde, con nubes (algunas de considerable tamaño y preocupante aspecto) recorriendo el firmamento, pero con la calidez de un sol que supo ingeniárselas para estar presente durante varias horas.
El elemento común de los últimos días, entre los que no renunciaron a pasar un rato por la playa, fue el de mirar hacia un sector del horizonte para decir "¡qué lindo día!"! y, al mismo tiempo, mirar hacia el otro lado y exclamar "!Uh, la tormenta que se viene!". Pues bien, ese panorama se modificó sensiblemente cuando, la lluvia, no apareció como una amenaza cercana a lo largo de tarde. A tal punto que Morena, junto a su familia y algunos amigos, no dudó en festejar su cumpleaños número 6 en la playa, rodeada de globos y recibiendo mimos de todos.
De todas formas, la mejor noticia que recorrió de boca en boca (todas ellas sonrientes) a los veraneantes de Mar del Plata y zonas cercanas, es el anuncio de lo que se viene: el mejor fin de semana de la temporada. Y con él, seguramente, llegará el aluvión de gente que caracterizó a estas vacaciones. Entonces, a preparar de nuevo la maya y las ojotas.