Pasados unos días, le propuso a su esposo que realizaran una fantasía sexual, entonces lo amarró a la cama. El hombre accedió, ilusionado con tener una sesión de sexo sadomasoquista. Pero la mujer sacó un cuchillo para el pan y, sin dudar, le rebanó el miembro.
El hombre de 28 años, originario de la ciudad brasilera de Santos, fue llevado a un hospital local pero no pudo recuperar su pene.
Según el informe médico, deberá usar una sonda por el resto de su vida, aunque más no sea para orinar, ya que su vida sexual está terminada.
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