Desde el portal de compra y venta decidieron suspender las polémicas publicaciones al considerar que el febo se trata de un bien intangible.
Ante esta determinación, la señora optó por recurrir a la Justicia al discrepar con las autoridades de la página web por considerar que sus rayos "se pueden tocar y se sienten" y eso la habilitaría a comercializarlo.
Por tal motivo, el Juzgado de Primera Instancia Madrid ha dictado un auto, al que ha tenido acceso la agencia de noticias Efe, en el que se declara competente para tramitar la demanda de la mujer contra eBay, a la que reclama 10.000 euros, al tener en la localidad madrileña su sede en España la compañía con domicilio social en Luxemburgo.
Cabe destacar que la española se inspiró en el estadounidense Dennis Hope, que formalizó en una oficina del registro de San Francisco la compra de la Luna.
¿Cómo continuará la historia?
Fuente: ABC
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