La ofensiva impactó en la ciudad de Tel Aviv y su periferia. Provocó graves daños materiales en edificios residenciales, autos y rutas. Por ahora, no hay registro de víctimas, según los servicios de Emergencia israelíes.
Los servicios de Emergencia israelíes registraron importantes daños materiales en una nueva ola de ataques de misiles iraníes en la periferia de Tel Aviv, sobre todo en las localidades de Bnei Brak y Ramat Gan, sin que por ahora haya constancia de víctimas. El ataque impactó en edificios residenciales, automóviles y rutas.
Según el servicio de Emergencias israelí, el Magen David Adom, las primeras observaciones coinciden con el uso de bombas de racimo, condenadas por el derecho Internacional por su alcance indiscriminado y de uso común en el conflicto de Medio Oriente, también por parte israelí durante la guerra de Gaza.
La misma munición fue empleada en otros bombardeos ocurridos en las últimas horas en la localidad de Petah Tikva y la propia ciudad de Tel Aviv, donde han sido atendidas cuatro personas por inhalación de humo sin necesidad de internación, de acuerdo con los informes médicos publicados por el diario 'Times of Israel'.
El presidente norteamericano, Donald Trump, confirmó que las bajas recientes de aeronaves militares estadounidenses no alterarán el curso de las negociaciones ni la estrategia militar frente al régimen de Irán. En una entrevista con la cadena NBC News, minimizó el impacto estratégico del derribo de un caza F-15 y un avión de ataque A-10 Warthog, sentenciando con crudeza: “No, en absoluto. No, es la guerra. Estamos en guerra”.
La jornada del viernes resultó la más costosa para las fuerzas estadounidenses desde el inicio de las hostilidades hace cinco semanas. El incidente principal se desencadenó tras el derribo de un F-15 sobre territorio iraní, lo que activó una operación de búsqueda y rescate de alta complejidad. Si bien uno de los tripulantes fue recuperado con vida, el destino del segundo miembro de la cabina permanece bajo un hermetismo absoluto, mientras las unidades de élite continúan las labores de rastreo en zona hostil.
Esta secuencia de ataques representó un desafío directo a la narrativa de la Casa Blanca. Apenas 48 horas antes, Trump había asegurado en un discurso nacional que Irán se encontraba “completamente diezmado”.
La realidad en el terreno, enmarcada en la denominada Operación Furia Épica -un esfuerzo conjunto entre las fuerzas de Estados Unidos e Israel-, sugiere una resistencia persistente por parte del aparato defensivo de la República Islámica, a pesar de las bajas masivas en su cúpula de poder.