Al menos diez personas murieron este lunes debido a las violentas lluvias registradas en el sur de Francia, según un nuevo balance a la baja brindado por la prefectura departamental.
Las crecidas, que se prevé aumenten, llegaron a un nivel sin precedentes desde 1891, causando impresionantes daños y la región se encuentra en máxima alerta meteorológica desde este lunes.
El domingo, en apenas cinco horas llovió "entre 160 y 180 mm en la aglomeración de Carcasona", señaló el prefecto del departamento Aude, Alain Thirion. La situación no se encuentra estabilizada por lo que se esperan nuevos desbordes en las próximas horas, según el servicio de vigilancia de niveles de los rios, Vigicrues. Un millar de habitantes de la comuna de Pezens, en Aude, fueron evacuados este lunes de mañana como medida preventiva debido a los riesgos de desborde de una represa, dijo la seguridad civil a la AFP. La evacuación del resto de esta comuna de unos 1.500 habitantes, ubicada al noroeste de Carcasona, se ha suspendido, añadió.
En esta región los campos están por completo anegados, varias carreteras resultaron destruidas o intransitables, con árboles caídos sobre las calzadas. Los torrentes de agua y lodo atraviesan los caminos y los cursos de agua se han desbordado. Varios vehículos fueron arrastrados por los raudales.
El balance "es provisional, y a medida que se vayan haciendo nuevos reconocimientos por los servicios de auxilio, es posible que sea aún más grave", declaró el primer ministro francés, Edouard Philippe. El jefe de gobierno es esperado en la región siniestrada por la tarde junto al ministro de la Transición ecológica, François de Rugy.
En su inicio un huracán, "Leslie" vagó por el Océano Atlántico desde el 23 de septiembre y luego se convirtió en una tormenta postropical, que alcanzó Portugal la mañana del domingo con vientos de hasta 176 km por hora, arrancando árboles y dejando a cientos de miles de hogares sin electricidad.
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