Jason Arday, que tenía 41 años, daba clases de Sociología en la prestigiosa Universidad británica. Había renunciado a su cargo tras las acusaciones.
Un exprofesor de la Universidad de Cambridge, en Inglaterra, envuelto en una polémica por una acusación de plagio que ocupó la atención de los medios durante las últimas semanas fue encontrado muerto en su domicilio, según informó la Policía, que descartó un posible crimen.
Jason Arday, que tenía 41 años y deja esposa y dos hijos, fue el más joven profesor de raza negra en entrar como titular en la prestigiosa Universidad de Cambridge, donde impartía clases de Sociología.
La semana pasada, Arday presentó su dimisión después de que la Universidad, que en un primer momento negó las acusaciones de plagio que le afectaban, abriera una investigación sobre sus calificaciones académicas -pues también estaba acusado de falsedades en su currículum- y sobre un posible plagio en un trabajo anterior.
El caso de Arday, a quien el diario The Guardian llegó a calificar de 'superestrella académica', puso sobre la mesa el especial escrutinio a que se somete a los profesores de raza negra, mientras que los medios conservadores pusieron a Arday como un ejemplo del 'wokismo' que supuestamente invade las universidades británicas.
La familia de Arday emitió hoy un duro comunicado en el que denunció que él "fue víctima de una campaña de abuso continuado durante más de tres años desde su nombramiento en Cambridge por aquellos que movieron cielo y tierra en su intento por desacreditarlo".
Dieron a entender que el académico alcanzó su límite: "Esa campaña de desinformación fue demasiado para Jason, un hombre amable que siempre quería sacar lo mejor de cada uno", concluyeron.
La controversia en torno a Arday había comenzado a partir de cuestionamientos realizados por Nathan Cofnas, un investigador estadounidense que dejó su puesto en Cambridge en 2024 luego de generar polémica por sus comentarios sobre raza y meritocracia.
Cofnas afirmó que había analizado los trabajos académicos de Arday mediante un programa de detección de plagio y sostuvo que encontró más de un centenar de pasajes presuntamente copiados o reproducidos con modificaciones mínimas en su tesis doctoral. En medio del escándalo y de la investigación de la universidad, Arday había decidido renunciar a principios de agosto a sus cargos en Cambridge.
La Universidad de Cambridge, donde estudian unos 25.000 alumnos y de la que han salido hasta 120 premios Nobel, aparece siempre en las listas de mejores universidades de Reino Unido y del mundo.
La secretaria (ministra) de Educación, Lucy Powell, dijo sentirse "entristecida y profundamente consternada" al conocer los hechos, y pidió a todos "recordar que hay personas reales con seres queridos envueltos" en este caso.
comentar