El papa Benedicto XVI anunció este lunes su renuncia luego de casi ocho años en los que sufrió varios cuestionamientos por su "pasado nazi" y por supuestas herejías.
Joseph Ratzinger reconoció en su autobiografía que, por un tiempo en 1941 y 1942, durante su adolescencia estuvo en la principal organización del partido Nazi para adoctrinar a los jóvenes.
En aquel momento, enrolarse en la Juventud Hitleriana era una obligación para cualquier estudiante secundario y hay fotos que muestran a Ratzinger con el uniforme paramilitar de las llamadas unidades de fuego antiaéreo.
"Cuando se estableció la Juventud Hitleriana, mi hermano fue obligado a enrolarse", contó Ratzinger en 1997. "Yo todavía era muy joven, pero después, cuando ingresé al seminario, también tuve que enrolarme. Pero apenas dejé el seminario, no volví a verlos más. Y esto era difícil, porque para obtener un descuento en los aranceles educativos, que a mí me hacían mucha falta, había que demostrar que uno era miembro de la Juventud Hitleriana".
A su vez, el Código de Derecho Canónico establece que si un supuesto Papa dice herejías, no puede ser un "legítimo Papa" y a Benedicto XVI se le adjudican varias, muchas de ellas expresadas en las Misas celebradas por él en Alemania.
Entre las críticas, el Papa dice que los judíos no necesitan conversión, justifica la condena de Cristo y dice que los judíos no mataron a Jesús.
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