El presidente Rodrigo Paz denunció que las protestas buscan "desmontar" el sistema democrático. Los cortes, que derivaron en enfrentamientos con la Policía, afectan las principales rutas del país. Hay escasez de combustible.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, denunció que las protestas que han estallado esta semana contra su gobierno y que tienen a los mineros del país como sus grandes protagonistas están siendo parcialmente instrumentalizadas para "desmontar" el sistema democrático nacional.
"Es un proceso democrático de la patria y es irreversible, le guste o no le guste al que quiera destruir a la patria democrática", afirmó el jefe de Estado durante la presentación del informe Democracia y Desarrollo 2026.
Las protestas son encabezadas por la Central Obrera Bolivia (COB), el principal sindicato nacional, y el movimiento indígena boliviano de Los Ponchos Rojos, formado por campesinos y obreros. También tiene una gran importancia la Federación Departamental de Cooperativas Mineras (Fedecomin) de La Paz, que en las últimas horas emitió un ultimátum para que el Gobierno atienda las demandas de los manifestantes que salieron a la calle estos días, bloqueando algunas de las principales rutas de transporte y protagonizando enfrentamientos con la Policía nacional en medio de una grave crisis, en parte por la escasez de combustible.
Paz, que se enfrenta a numerosas peticiones para que dimita del cargo que asumió hace apenas seis meses, advirtió que habrá consecuencias legales contra quienes intenten quebrar el orden constitucional. "Esos que intentan desde el pasado destrozar la democracia se van a ir a la cárcel", señaló antes de celebrar su mandato como la ruptura del "partido único" que representaba el Movimiento al Socialismo de Evo Morales.
De hecho, el portavoz del gobierno, José Luis Gálvez, denunció la existencia de un "plan macabro" supuestamente financiado por el narcotráfico, y acusó al expresidente Evo Morales y a dirigentes afines de promover movilizaciones y bloqueos para desestabilizar al país y, como ha insistido el Presidente, "romper la democracia".
El Ejecutivo de Javier Milei envió en las últimas horas ayuda humanitaria a Bolivia en medio de la profunda crisis social y económica que atraviesa el país vecino por bloqueos opositores y protestas en las últimas dos semanas. “A solicitud del gobierno boliviano, y en virtud de la situación que ha derivado en el desabastecimiento de alimentos y bienes esenciales en varias ciudades del vecino país, el gobierno de la República Argentina ha decidido prestar su colaboración enviando un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina para la realización de puentes aéreos para el transporte de alimentos”, informó el canciller Pablo Quirno en sus redes sociales.
El diplomático indicó que se trata de una contribución “de carácter humanitario y temporal” que se inscribe en el “auspicioso momento que atraviesa la relación bilateral desde la asunción del presidente Rodrigo Paz Pereira”.
Según denunciaron autoridades de la administración boliviana, los bloqueos dejaron mercados semivacíos y hospitales con dificultades para acceder a reservas de oxígeno. El gobierno de Rodrigo Paz aseguró también que al menos tres personas murieron por falta de asistencia médica a raíz de los cortes.