El tren de alta velocidad entre Pekín y Guanzhou fue inaugurado ante la mirada atenta y vigilante de la televisión de Estado china, convirtiéndose en el ferrocarril de alta velocidad más largo del mundo, con casi 2.300 kilómetros de extensión.
El tren partió y llegó puntualmente. Salió a las 9.00 de la capital y completó el recorrido en ocho horas, cuando antes hacían falta 22, a pesar de las cinco paradas que frenaron la carrera, con un promedio superior a los 300 kilómetros por hora.
La fecha del 26 de diciembre fue elegida por ser aniversario del nacimiento del presidente Mao Zedong, fundador de la República Popular.
Con comentarios entusiastas y patrióticos, la televisión transmitió en directo la partida del tren y los servicios a bordo de los vagones, que mostraban a los pasajeros tomando fotos de su viaje inaugural.
La nueva etapa en el espectacular desarrollo ferroviario de China llega después de meses de escándalos de corrupción e incidentes.
Pekín construyó en tiempo récord su estructura de ferrocarriles de alta velocidad, que hoy cubren unos 13.000 kilómetros y deberían llegar a 16.000 para 2020.
La rapidez de la realización, sin embargo, no estuvo exenta de críticas, sobre todo tras el accidente del 23 de julio de 2011 sobre la línea Shangai-Pekín, en las cercanías de la ciudad de Wenzhou. Cuarenta personas murieron y al menos 192 resultaron heridas, algunas de gravedad, en la colisión entre dos trenes. El programa fue suspendido por dos meses y la investigación subsiguiente identificó en una serie de errores humanos y en el mal funcionamiento del sistema de señalización las causas del desastre.
El ministerio de Ferrocarriles quiso restablecer la confianza entre los viajeros chinos: "El sistema de auxilio de emergencia y todo tipo de preparativos fueron realizados para mejorar la capacidad de respuesta en caso de dificultad", dice el folleto de la nueva línea Pekín-Guanzhou.
Las preocupaciones, sin embargo, permanecen: "No se puede estar seguros de que no haya ningún riesgo en el futuro", dijo un responsable del ministerio, Zhao Chunlei, al diario Global Times.