La ministra de Defensa, Margarita Robles, expresó su malestar por el ingreso masivo de migrantes en Ceuta. "No podemos mirar para otro lado ante este drama humano", afirmó.
La ministra de Defensa española, Margarita Robles, reclamó este lunes a Marruecos que investigue "hasta el final" la entrada masiva de migrantes en Ceuta y, además, defendió la tarea de los servicios de inteligencia, tanto los de su cartera como los de Interior.
Después de visitar la base aérea de Zaragoza, Robles se refirió a la crisis migratoria y destacó el trabajo del personal del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) y de los servicios de información de la Policía y la Guardia Civil, quienes colaboran también con otros servicios de aliados extranjeros.
"Todo el mundo tiene que tener muy claro que la integridad territorial y la soberanía española no se tocan, que a Ceuta y Melilla no se les toca", dijo la funcionaria del gobierno de Pedro Sánchez, tras enfatizar que el Ejército va a estar siempre apoyando a la Guardia Civil en las tareas que haya que realizar en las dos ciudades autónomas.
Robles advirtió también que las mafias o quien "haya consentido o tolerado" esta entrada masiva de migrantes "tendrá que asumir responsabilidades" por la crisis. Y en esa línea, solicitó a Marruecos que investigue lo "ocurrido" y "llegue hasta el final para saber lo que pasó en esos movimientos" en la frontera con Ceuta y Melilla.
"No podemos mirar para otro lado, ni España ni Marruecos, ante este drama humano", insistió.
El gobierno marroquí difundió este lunes su primer balance oficial tras la crisis migratoria en Ceuta y confirmó que unas 40.000 personas cruzaron la semana pasada al enclave, de las cuales 11 murieron en el intento, al tiempo que señaló las mafias y a las redes sociales como detonantes de la crisis.
Diez personas murieron ahogadas, mientras que otra cayó desde una zona rocosa entre la ciudad marroquí fronteriza de Fnideq y Ceuta. Además, otros 1.135 migrantes intentaron entrar de forma ilegal en Melilla, pero fueron devueltos de inmediato a territorio marroquí.
España, en cambio, reportó al menos 72 muertos entre los más de 60.000 migrantes que cruzaron al enclave norafricano en los últimos días, de los cuales casi la totalidad fueron devueltos a Marruecos.