El mandatario cubano reveló que existen contactos iniciales con Washington para intentar encauzar las diferencias bilaterales y pidió discreción porque el proceso recién comienza.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, confirmó este viernes que el gobierno de la isla mantiene conversaciones con representantes de Estados Unidos para intentar encauzar las diferencias entre ambos países. El anuncio se realizó durante una conferencia de prensa en medio de una profunda crisis económica y energética que afecta al país.
Las declaraciones se produjeron luego de una serie de intercambios diplomáticos recientes orientados a explorar posibles soluciones para los conflictos bilaterales entre La Habana y Washington.
Durante su intervención, Díaz-Canel explicó que los contactos se desarrollan con discreción y que aún se encuentran en una etapa inicial. “Funcionarios cubanos sostuvieron recientemente conversaciones con representantes del gobierno de Estados Unidos para buscar, por la vía del diálogo, soluciones para las diferencias que tenemos”, detalló.
Según el mandatario, el objetivo es identificar los principales problemas bilaterales y analizar si existe voluntad política de ambas partes para avanzar en soluciones. “El objetivo es detectar los problemas bilaterales, cuáles son las vías y ver si hay voluntad de las partes de encontrar áreas de cooperación”, sostuvo.
El presidente cubano también remarcó que se trata de un proceso que requiere prudencia y tiempo. “Estos son procesos que se hacen con mucha discreción. Son procesos largos. Todo lleva un tiempo. Estamos en las fases iniciales de ese proceso”, afirmó al ser consultado por los contactos con la administración del presidente estadounidense Donald Trump.
Las conversaciones con Washington se producen en un contexto especialmente delicado para la economía cubana. El propio Díaz-Canel reconoció la magnitud de la crisis energética que atraviesa el país. “Hace más de tres meses que no entra ningún barco de combustible”, afirmó el presidente.
“Que no ingrese petróleo genera un impacto inconmensurable en la vida de nuestro pueblo”, agregó el mandatario al describir la gravedad de la situación.
Actualmente, la isla enfrenta apagones frecuentes, escasez de combustible y serias dificultades en el transporte y la actividad productiva, en gran parte vinculadas a la falta de suministro petrolero.
El mandatario cubano aseguró que, durante los contactos diplomáticos, su gobierno planteó la necesidad de que cualquier negociación se base en el respeto mutuo entre los Estados.
“En esos intercambios hemos expresado nuestra voluntad de continuar el proceso bajo el principio de la igualdad y el respeto de ambos países”, remarcó.
Asimismo, insistió en que las conversaciones buscan identificar áreas de cooperación para enfrentar desafíos comunes y contribuir a la seguridad y la estabilidad en la región de América Latina y el Caribe.
En paralelo, el gobierno cubano anunció la excarcelación de 51 personas privadas de libertad en el marco de un acuerdo con el Vaticano.
Según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, la medida se adoptó “en el espíritu de buena voluntad” y como parte de las relaciones entre el Estado cubano y la Santa Sede.
De acuerdo con el comunicado oficial, las personas beneficiadas habían cumplido una parte significativa de sus condenas y mantuvieron buena conducta durante su encarcelamiento. La decisión coincide además con la cercanía de las celebraciones de Semana Santa, un período en el que el gobierno cubano suele aplicar medidas de carácter humanitario dentro de su sistema judicial.
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