Dos empleadas de una cárcel del puerto ecuatoriano de Guayaquil, Ecuador fueron destituidas por solicitar masajes a los presos.
"Son dos funcionarias, una educadora y una trabajadora social, que trabajan en el Centro Regional Guayas", cuya "función es levantar información" sobre los detenidos, manifestó Ledy Zúñiga presidenta del Consejo Nacional de Rehabilitación Social,
Agregó que en horario de trabajo, las dos mujeres ingresaban a uno de los pabellones de hombres para intentar que un hombre privado de su libertad les "desate los nudos".
"Están generando este tipo de relaciones, de deberse favores, que genera luego corrupción en el sistema de Rehabilitación Social", dijo Zúñiga.
La funcionaria también señaló que el Ministerio de Justicia emprenderá una investigación "frente a actos de indisciplina" y "corrupción" en este centro penitenciario, donde también fue removido otro empleado.
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