La avioneta acababa de despegar de un pequeño aeropuerto de Butler cuando perdió altura, giró bruscamente y cayó en un campo cercano.

    Una jornada recreativa de paracaidismo terminó en tragedia este domingo en el estado de Misuri, Estados Unidos, cuando una avioneta que transportaba a un piloto y once pasajeros se estrelló pocos minutos después de despegar. Las autoridades confirmaron la muerte de las doce personas que viajaban a bordo y abrieron una investigación para determinar las causas del accidente.

    El siniestro ocurrió alrededor de las 11:30 de la mañana (13.30 de Argentina) en las inmediaciones del Aeropuerto Memorial de Butler, una pequeña terminal aérea ubicada en el condado de Bates, a unos 105 kilómetros al sur de Kansas City. Según informaron las fuerzas de seguridad estatales, la aeronave había partido desde ese aeropuerto con destino a una actividad de paracaidismo organizada por la empresa Skydive Kansas City.

    ADEMÁS: Chocan dos helicópteros en Brasil: hay dos argentinos entre los seis muertos

    De acuerdo con los primeros testimonios, el avión no logró ganar suficiente altitud tras el despegue. Dennis Jacobs, gerente interino del aeropuerto y director de la Agencia de Manejo de Emergencias del condado, explicó que la aeronave realizó un giro hacia la izquierda poco después de abandonar la pista y comenzó a perder potencia.

    AP26165711187153

    La avioneta recién despegaba

    “Acababa de despegar e hizo un giro a la izquierda. Creo que estaba perdiendo potencia e intentaba llegar hasta la carretera para aterrizar, pero entró en pérdida, cayó de nariz y se incendió”, señaló el funcionario a medios locales.

    Avioneta Misuri

    El impacto provocó una explosión y un incendio que fue controlado rápidamente por los equipos de emergencia. Sin embargo, la violencia del choque no dejó posibilidades de supervivencia para ninguno de los ocupantes.

    Las imágenes difundidas desde el lugar mostraban restos de metal retorcido y fragmentos de la aeronave esparcidos sobre un campo cercano al aeropuerto, mientras decenas de vehículos policiales, ambulancias y unidades de bomberos trabajaban en la zona.

    La investigación del accidente

    El jefe policial del condado de Bates, Chad Anderson, indicó que algunos familiares de los pasajeros presenciaron el accidente, ya que se encontraban en el aeropuerto acompañando a quienes participarían de la actividad recreativa. Ante la magnitud de la tragedia, clérigos y voluntarios acudieron al lugar para brindar asistencia emocional y acompañamiento a los allegados de las víctimas.

    Las autoridades señalaron que aún trabajan en la identificación formal de algunos fallecidos y en la notificación a sus familiares. La Patrulla de Caminos de Missouri confirmó que todos los ocupantes murieron en el acto.

    AP26165739019879

    Por el momento, no se hallaron indicios de que alguna persona haya intentado saltar de la aeronave antes del impacto. Los equipos de rescate inspeccionaron exhaustivamente la zona y descartaron la presencia de sobrevivientes.

    La aeronave accidentada era una Pacific Aerospace 750XL, un modelo turbohélice monomotor ampliamente utilizado en operaciones de paracaidismo debido a su capacidad de carga y a su aptitud para despegar y aterrizar en pistas cortas. Según los registros de la Administración Federal de Aviación (FAA), el aparato había sido fabricado en 2010.

    Funcionarios de la FAA se trasladaron al lugar poco después del accidente, mientras que especialistas de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) iniciaron los procedimientos para encabezar la investigación oficial. Los peritos analizarán el estado mecánico de la aeronave, las condiciones meteorológicas y las comunicaciones mantenidas antes del despegue.

    El accidente también reavivó el debate sobre la seguridad en las operaciones de paracaidismo en Estados Unidos. El experto en seguridad aérea Jeff Guzzetti, exinvestigador de la FAA y de la NTSB, recordó que varios accidentes ocurridos en el pasado estuvieron vinculados a deficiencias de mantenimiento y a controles menos exigentes que los aplicados a las aerolíneas comerciales.

    La propia NTSB había manifestado preocupaciones similares tras un accidente ocurrido en Hawái en 2019, en el que murieron once personas durante un vuelo de paracaidismo. En aquella oportunidad, el organismo cuestionó la capacidad del sistema regulatorio para garantizar estándares adecuados de seguridad en este tipo de operaciones.

    Mientras continúan las pericias, el Aeropuerto Memorial de Butler y los caminos cercanos permanecerán cerrados al público. La investigación buscará esclarecer qué provocó que el avión perdiera potencia apenas iniciado el vuelo y se convirtiera en escenario de una de las peores tragedias aéreas registradas este año en Estados Unidos.

    Aparecen en esta nota:

    Contacto

    Registro ISSN - Propiedad Intelectual: Nº: RL-2025-11499155-APN-DNDA#MJ - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - [email protected]

    Edición Nro. 15739

     

    Dirección

    Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados