Una marea de hielo se desbordó de varios lagos, impulsada por la fuerza del viento y avanzó lenta pero inexorablemente sobre las costas que los rodeaban demoliendo todo a su paso.
Según los especialistas en el tema, las capas superiores de los lagos se resquebrajaron y luego fueron arrastradas por los fuertes vientos de hasta 80 kilómetros por hora que las hicieron moverse como si se tratara de un alud sin montañas a la vista.
Las imágenes del video muestran como el hielo se metió dentro de las casas de la costa, que contuvieron la marea pero al alto costo de sufrir destrozos, difíciles de reparar en el medio de esas condiciones climáticas.