El ex presidente fue declarado "en rebeldía" por una causa vinculada a una relación con una menor de edad y sus seguidores protagonizan protestas contra el Gobierno de Rodrigo Paz Pereira.
La Justicia de Bolivia declaró "en rebeldía" al ex presidente Evo Morales en una causa por trata agravada de personas, luego de que no se presentara al inicio del juicio oral en Tarija donde está acusado de haber mantenido una relación con una adolescente de 15 años durante su mandato presidencial entre los años 2014 y 2016, y de que tuviera una de sus hijas fruto de ese vínculo.
La causa volvió a tensionar el escenario político boliviano en medio de una crisis marcada por protestas, enfrentamientos y bloqueos impulsados por sectores afines a Morales, que reclaman la renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira. Las movilizaciones ya dejaron al menos cuatro muertos y provocaron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad en La Paz y otras regiones del país.
La denuncia original contra Morales surgió en 2020, durante el gobierno interino de Jeanine Áñez, tras las elecciones de 2019 que terminaron con la salida del entonces mandatario de Bolivia. En aquel momento, el viceministro de Justicia, Guido Melgar, aseguró que la investigación confirmaba la existencia de una menor que habría mantenido una relación con Morales y tenido una hija cuyo padre figura registrado como Juan Evo Morales Ayma.
La investigación fue archivada poco después, cuando Morales permanecía refugiado en Argentina y Luis Arce asumía la presidencia, sin embargo, el deterioro de la relación política entre ambos reactivó el expediente en Tarija, donde la Fiscalía avanzó con una imputación formal por trata y tráfico agravado de personas.
La fiscal Sandra Gutiérrez sostuvo que el proceso busca proteger a una víctima y negó motivaciones políticas detrás de la causa. También fueron imputados los padres de la joven, acusados de haber consentido el vínculo a cambio de cargos públicos., uno de ellos permanece detenido con prisión preventiva.
El año pasado, la entonces diputada opositora Luciana Campero difundió una carta atribuida a la mujer involucrada, hoy de 26 años, en la que reconocía que "Morales era el padre de su hija". En el escrito también denunciaba persecución contra su familia y señalaba que funcionarios cercanos al gobierno de Luis Arce impulsaron nuevamente la denuncia contra el ex mandatario.
La defensa de Morales sostiene que el proceso es político y cuestiona la legalidad de la notificación judicial, al afirmar que el ex presidente nunca fue citado personalmente y solo recibió un edicto. Sus abogados tampoco se presentaron en la audiencia de inicio del juicio, por lo que el tribunal decidió asignarle defensores públicos y emitir una nueva orden de captura.
Desde octubre de 2024, Morales permanece en el Trópico de Cochabamba, su principal bastión político y sindical, protegido por cientos de seguidores que impiden el ingreso de las fuerzas de seguridad. El ex presidente ya había evitado una detención el año pasado, cuando sus simpatizantes bloquearon rutas durante 24 días para impedir un operativo policial.
La Fiscalía asegura haber reunido más de 170 pruebas y 39 testimonios para sostener la acusación contra el líder cocalero. Entre los elementos incorporados al expediente figuran documentos oficiales, registros civiles y declaraciones de testigos vinculados al entorno de la presunta víctima.
El conflicto judicial se mezcla con una crisis política y social cada vez más profunda en Bolivia. En las últimas semanas, organizaciones campesinas, obreras e indígenas cercanas a Morales intensificaron marchas y bloqueos contra el gobierno de Rodrigo Paz Pereira, quien asumió la presidencia hace seis meses con un programa de reformas económicas y políticas.
Miles de manifestantes llegaron este lunes a La Paz tras más de un mes de movilizaciones desde el altiplano boliviano. Las columnas avanzaron hacia la plaza Murillo, donde se encuentra el Palacio de Gobierno, mientras la Policía respondió con gases lacrimógenos para dispersar a los grupos que levantaron barricadas en el centro paceño. La tensión también se trasladó a otras regiones del país. Seguidores de Morales tomaron el aeropuerto de Chimoré, cerca de Lauca Ñ, donde permanece el ex presidente. En paralelo, continúan los bloqueos de rutas y las protestas contra el Gobierno, en un escenario que profundiza la crisis institucional y política que atraviesa Bolivia.
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