El ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva afronta una orden para ir a prisión este viernes, meses después de ser condenado a doce años y un mes por corrupción pasiva y lavado de dinero.
La defensa de Lula intentó diversas maniobras jurídicas para aplazar el cumplimiento de la pena, pero el juez Sergio Moro firmó este jueves la prisión del principal líder de la izquierda de Brasil después de que el Tribunal Supremo -el paralelo de la Corte Suprema en la Argentina- le negara el miércoles un "habeas corpus".
Lula fue denunciado en 2016 por el Ministerio Público acusado de recibir un soborno de 3,7 millones de reales (alrededor de un millón de dólares) de la constructora OAS que se habrían materializado en la reforma de un apartamento en el balneario paulista de Guarujá.
El juez de primera instancia Sergio Moro, responsable de la operación Lava Jato -que investiga la trama de corrupción de Petrobras, la mayor de la historia de Brasil-, condenó a Lula en julio de 2017 a nueve años y seis meses de cárcel por corrupción pasiva y lavado de dinero en el caso del apartamento en Guarujá. La defensa del ex presidente recurrió.
El 24 de enero de 2018 los tres magistrados del Tribunal Regional De la Cuarta Región de Porto Alegre ratificaron por unanimidad la condena en primera instancia y la ampliaron a doce años y un mes de prisión. La corte decretó el cumplimiento inmediato de la pena una vez agotados los recursos en dicho tribunal.
Los abogados de Lula presentaron un recurso, conocido en la jerga jurídica como "embargo declaratorio", ante el tribunal de segunda instancia, pero fue rechazado.
La defensa de Lula continuó con sus maniobras jurídicas y presentó un "habeas corpus" ante el Tribunal Supremo, máxima corte del país, para evitar que el ex líder sindical fuera preso antes de agotar todos los recursos en instancias superiores.
En un ajustada votación, el pleno de la máxima corte rechazó el miércoles por 6 votos a 5 el "habeas corpus", abriendo así la puerta de la prisión de Lula.
Horas después de la decisión del Supremo, el juez Sergio Moro, quien condenó a Lula en primera instancia, decretó este jueves la prisión del ex obrero metalúrgico y le dio un plazo de 24 horas para presentarse ante la Policía Federal de Curitiba. El plazo vence a las 17 de Argentina del viernes.
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