Agostina Páez recibió la tobillera electrónica tras presentarse voluntariamente en el Centro de Monitoreo de Río de Janeiro. La causa por injuria racial se encuentra en su etapa final.
Agostina Páez, la abogada santiagueña de 29 años, sigue siendo investigada en la causa de racismo, tras los gestos que realizó en la salida de un bar en Ipanema.
La medida fue dispuesta por la Justicia brasileña con un plazo de 5 días para que se efectúe. Este proceso se llevó a cabo en el Centro de Monitoreo de Río de Janeiro, donde, según CNN Brasil, Agostina Páez se habría presentado voluntariamente para que le coloquen el dispositivo.
Páez fue imputada por injuria racial a través de los insultos y gestos discriminatorios a los empleados del bar. El hecho fue grabado y los vídeos se difundieron instantáneamente en las redes sociales. En medio de la viralización, la turista denunció que está siendo víctima de amenazas que ponen en riesgo su vida.
La Policía Civil de Brasil aseguró que recibieron la denuncia y que se encuentra bajo investigación. Además, la mujer abandonó el departamento en el que se alojaba luego de señalar que ingresaron dos hombres que simulaban ser efectivos policiales.
La investigación se encuentra en su etapa final y se espera que el expediente sea elevado al Ministerio Público en los próximos días, aunque todavía falta tomar nuevas declaraciones del denunciante y otros testigos del hecho.
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