Una pareja que mató a su beba en Stratford, Londres, fue condenada a once años de prisión.
El caso, conocido en abril de este año, fue filmado por las cámaras de seguridad del transporte que la madre, Rosalin Baker, de 25 años, tomó luego de una indicación y diálogo notorio que tuvo con el padre Jeffrey Wilshire, de la misma edad.
Baker lleva a la pequeña Imani, que había nacido prematuramente con 28 semanas, en su pecho, pero ella estaba sin vida, algo que los pasajeros comenzaron a notar cuando a los 20 minutos de viaje la mamá empezó a gritar y pedir ayudar porque algo le había pasado a la niña.
Si bien fue llevada de urgencia al hospital, Imani no logró sobrevivir, pues tenía muchos golpes en lugares vitales.
La Justicia, tras una investigación y autopsia, determinaron que la nena sufrió 40 quebraduras de costillas, entre otras heridas de consideración.
El juez Nicholas Hilliard, antes de la sentencia, le reclamó a Baker: “Nunca te uniste a tu hija. Tampoco fuiste a visitarla al hospital”.
Mientras que a Wilshire le exclamó: “Tu actitud demuestra que nunca te interesaste en tu hija”.