Es el primer caso de una kamikaze en el país, cinco días después de que se registrara el primer atentado suicida de la historia reciente de Francia, con un saldo de al menos 129 muertos y 350 heridos y reivindicado por el grupo Estado Islámico (EI).
"Activó su chaleco de explosivos al principio del asalto", detalló el fiscal de París, que sólo ha confirmado esta muerte. Fuentes policiales aseguran que hay otro muerto.
NECESITABAN AGUA Y REZAR
Entre los detenidos, tres se hallaban en el interior del piso, dos en apartamentos vecinos y otros dos en las inmediaciones. Uno de ellos, un treintañero que no quiso revelar su identidad, contó que prestó el apartamento porque un amigo se lo pidió “como un favor”.
“Un amigo me pidió alojar a dos de sus amigos por unos días”, relató antes de ser esposado y detenido. “Me dijo que venían de Bélgica”, yo “no sabía que eran terroristas”, aseguró. “Les dije que no había colchón y me contestaron: no importa, sólo necesitan agua y rezar”, relató. Según una de sus amigas, llegaron “hace dos días”.