Rusia despide el 2018 con una triste y trágica noticia: al menos cuatro personas murieron y más de 35 permanecen desaparecidas luego de que una fuga de gas, ocurrida en una localidad del sureste de Rusia, produjera la explosión y el derrumbe de un edificio.
La televisión nacional de dicho país transmitió imágenes de centenares de socorristas buscando sobrevivientes bajo los escombros a temperaturas de 18 grados bajo cero. El presidente ruso Vladimir Putin fue al lugar, junto al ministro de Defensa Civil y Situaciones de Emergencia, Yevgueni Zinishev, y a la ministra de Salud, Veronika Skvortsova, para supervisar las operaciones de rescate.
Las autoridades locales dijeron inicialmente que 68 de las personas registradas en la sección colapsada estaban desaparecidas, pero más adelante localizaron a algunas de ellas. Además, abrieron una investigación sobre el accidente, luego de que el Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) confirmara que el colapso del inmueble se produjo por una explosión de gas.
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