El reciente fenómeno está entre los episodios de mayor impacto registrados en el país. Un repaso por los antecedentes con peores consecuencias humanas y materiales.
Los dos fuertes terremotos que golpearon Venezuela este miércoles se transformaron en una de las mayores tragedias sísmicas de las últimas décadas. El saldo preliminar asciende a 164 fallecidos y 971 heridos, cifras que ya ubican al episodio entre los más graves desde el registrado en Sucre en 1997, cuando murieron 73 personas.
A lo largo del último siglo, el país sufrió varios movimientos telúricos de gran magnitud que dejaron víctimas y severos destrozos. Entre ellos sobresale el ocurrido en 1967 cerca de la capital venezolana, considerado uno de los más destructivos de su historia reciente, con 245 muertos y miles de lesionados.
El antecedente más letal se remonta al 17 de enero de 1929. Aquel terremoto de magnitud 6,9 provocó además un tsunami que arrasó la ciudad de Cumaná, en Sucre, y causó alrededor de 800 víctimas fatales.
Otra de las catástrofes más recordadas ocurrió el 3 de agosto de 1950 en El Tocuyo. El fenómeno, de magnitud 6,8, dejó cerca de un centenar de fallecidos y destruyó gran parte de la localidad ubicada en el estado de Lara.
El 29 de julio de 1967 se produjo un sismo de 6,6 cerca de Caracas, acompañado por un pequeño tsunami. El desastre generó 245 muertes, miles de heridos y cuantiosos daños en infraestructura.
Décadas después, el 9 de julio de 1997, un terremoto de magnitud 6,9 sacudió el este venezolano. Las zonas más afectadas fueron Cumaná y Cariaco, donde se contabilizaron 73 muertos, unos 500 heridos y 3.000 damnificados. Además, intensas lluvias agravaron la emergencia.
En tiempos más recientes también se registraron episodios de relevancia, aunque con consecuencias menores. En noviembre de 2015 hubo dos movimientos de magnitud 5,1 en Mérida que provocaron una víctima fatal cada uno. Por su parte, el temblor del 21 de agosto de 2018 causó daños edilicios en Caracas y otras regiones, pero sin pérdidas humanas.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el evento estuvo compuesto por dos fuertes movimientos consecutivos de magnitudes 7,2 y 7,5. Ambos generaron alarma en distintas ciudades del país y escenas de pánico entre la población. El primer temblor ocurrió a las 22:04 GMT cerca de San Felipe, en Yaracuy, a 21 kilómetros de profundidad. Apenas 39 segundos más tarde se produjo otro de mayor intensidad en la misma zona, esta vez a 10 kilómetros bajo la superficie.
“Este terremoto fue el primero de un doblete; este sismo precursor de magnitud 7,2 fue seguido tan solo 39 segundos después por un sismo principal mayor, de magnitud 7,5″, informó el USGS. La situación también activó alertas preventivas en distintos territorios del Caribe. El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico emitió una advertencia para las Islas Vírgenes, que posteriormente fue cancelada. República Dominicana tomó una medida similar, mientras que la notificación para Puerto Rico fue descartada poco después.
El fenómeno también provocó cortes de energía en sectores de la capital y fue seguido por varias réplicas. Estos nuevos movimientos mantuvieron la preocupación de los habitantes durante los minutos posteriores al episodio principal.
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