Durante los procedimientos, se secuestró una importante cantidad de maquinaria y prendas con marcas apócrifas, mientras que también se detuvo a un hombre que tenía pedido de captura por un homicidio en Bolivia.
Los operativos fueron llevados a cabo Dirección Delitos Económicos que depende de de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas y Crimen Organizado en viviendas que eran usadas como talleres y lugares de acopio.
Uno de los investigadores señaló que “los domicilios no contaban con medidas de seguridad y los trabajadores estaban expuestos a posibles accidentes eléctricos o de gas, ya que las instalaciones no cumplían con las normas establecida”. En cuanto a los operarios, advirtió que “la mayoría trabajaban casi todo el día y vivían hacinados”.
“Gran parte de ellos son de nacionalidad boliviana, nacionalizados argentinos, que estaban en situación de total esclavitud”, añadió. El hombre detenido, de 35 años, tenía un pedido de captura por parte de la justicia de Bolivia por un crimen cometido en 2010. Además, hay 19 personas notificadas de la formación de esta causa judicial por ser los encargados del desarrollo de esta actividad ilegal. En tanto, otras 27 eran los trabajadores.
Se secuestraron 63 máquinas de coser, cinco cortadoras, una estampadora, dos prensas, mesas de corte, 153 rollos de tela y de etiquetas de famosas marcas.
Por otro lado, se incautó de 178 chalecos, 288 camperas, 450 equipos deportivos, 416 Pantalones cortos, 645 remeras Adidas y 1500 remeras, muchos de ellos listos para su venta en distintas ferias.
En los operativos también participaron funcionarios judiciales, personal de la Dirección Nacional de Migraciones y representantes del Ministerio de Trabajo Bonaerense.
En los procedimientos interino la fiscal de Instrucción y Juicio en delitos de Trata de Personas y Abuso Sexual de La Matanza, Analía Córdoba.
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