Sobre el cuadrilátero montado en el micro estadio Islas Malvinas, de Argentinos Juniors, el Carnicero Lisandro Díaz (33 años, 108,500 kilos, 19 victorias, once derrotas, un empate, 15 K.O.) vio cómo se esfumaba la chance que perseguía de reinar entre los pesados de Sudamérica. La garra y la bravura del matancero se encontraron con la experiencia y el boxeo técnico del brasileño, George Arias (36 años, 100,050, 49-11-1, 35 K.O.), quien retuvo el título sudamericano de peso pesado, por la nocaut técnico en el segundo round.
No alcanzaron el aliento y la garra para que Lisandro Díaz pudiera con el orden del paulista, quien además exhibió oportunismo y contundencia. Es que el brasileño fue demasiado para un Carnicero ávido de gritar campeón sudamericano pesado. Al fin y al cabo, el visitante retuvo su corona noqueando técnicamente al de Villa Insuperable a los dos minutos y cincuenta segundos del segundo episodio, cuando el árbitro Jorge Basile dijo basta, ante la aparición de la toalla, arrojada por Marcelo Domínguez, entrenador de Lisandro Díaz.