Está ubicado sobre el Río Matanza. Trenes Argentinos anunció que el sector correspondiente a una de las vías estaría finalizado ayer sábado, pero el viernes a última hora extendió el plazo hasta el 10 de julio.
Como anticipó este medio hace una semana, el lento avance de los trabajos de reparación del puente sobre el Río Matanza del ramal Temperley-Haedo de la Línea General Roca (LGR) volvió imposible que la rehabilitación de una de las dos vías de ese corredor (cerrada desde hace semanas por esas obras), la ascendente, se rehabilitara este domingo: el viernes a las 19.22 Trenes Argentinos subió a su Aplicación el anuncio de que se postergó por más de tres meses, hasta el 10 de julio.
Las sumatoria de más de tres meses resulta llamativa, y no hubo ninguna información de la empresa estatal sobre el por qué del nuevo plazo. Y para mayor confusión para los usuarios, en su página web sigue consignado este domingo que la virtual clausura de esa vía entre Empalme Temperley y Tablada finalizaba ayer domingo 28, lo que determina que los trenes que circulan hacia Haedo se detengan en la plataforma 2 en Hospital Español, Santa Catalina, Juan XXIII, Kilómetro 34, Intendente Pedro Pablo Turner (en el partido de Lomas de Zamora), Agustín de Elía y Tablada (en el distrito de La Matanza).
Exceptuando loas obras en el puente, como el mantenimiento del ramal se muestra abandonado, en la vía que no se utiliza hay extensos tramos cubiertos de malezas, cañaverales, además de basura y tierra. Y junto a ella se ubican restos de carrocerías de autos quemados y flamantes construcciones precarias, lo que genera preocupación sobre qué puede ocurrir cuando se intente hacer circular una formación por la misma dentro de más de tres meses.
El citado puente, entre las paradas Intendente Turner y Agustín de Elía, en el límite entre los partidos de Lomas de Zamora y La Matanza, es el más importante del ramal. Teniendo en cuenta que presentaba su estructura metálica dañada, con durmientes deteriorados, configuración de durmientes inadecuada, deficiencias en las fijaciones de vía, apoyos deteriorados y protección anticorrosiva deteriorada, según precisó un informe oficial, Trenes Argentinos dispuso su reparación, que está en plena ejecución.
La obra está a cargo de la empresa Copimex -que en su página web señala que se especializa "en dar soluciones de calidad a todos los proyectos ferroviarios que nuestros clientes quieran emprender", aunque en el detalle de obras no menciona la del ramal Temperley-Haedo. Fue una de las tres a la convocatoria lanzada por Trenes Argentinos -las otras dos fueron Pose y Dipronor- y fue adjudicada el 14 de mayo de 2025, con un presupuesto de 2.424 millones de pesos y un plazo de ejecución de 360 días.
La finalidad de los trabajos que se realizan es brindarle nuevamente a la estructura -tres tableros metálicos cerrados- sus condiciones originales de correcto funcionamiento y de esa manera mejorar las condiciones de seguridad y confort que la línea brinda a los pasajeros.
Las tareas comprenden la reparación de los tramos metálicos y apoyos; adecuación de vía y aproximaciones; implementación de contrarrieles; reconstrucción de muro guardabalastos; tratamiento de fisuras; y tratamiento anticorrosivo.
También está prevista la reconstrucción del paso a nivel del Camino de la Ribera Sud, ubicado contiguo al viaducto, en el partido de Lomas de Zamora, que se presenta muy desmejorado. Se ejecutará para ello la demolición de todos los elementos como ser, pavimentos de entrevía, losas de aproximación, veredas, bajadas de cordón, cordón y división de carriles.
Pero las obras avanzan de manera lenta y, como reconoce tácitamente Trenes Argentinos, excedió los cronogramas previstos. Distintos trabajadores ferroviarios consultados por este medio coincidieron en señalar que "se trabaja únicamente de lunes a viernes de 8 a 16". En consecuencia, no hay operarios los fines de semana y tampoco los días no laborales (como este lunes) y feriados. En consecuencia en esta semana, los operarios trabajarán entre el lunes y el miércoles, ya que el jueves es feriado por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas y el siguiente día, Viernes Santo.
El incumplimiento de los plazos previstos en obras encaradas por Trenes Argentinos se transformó en una constante en los últimos tiempos, y el caso más llamativo fue en la Línea Mitre: durante diciembre, enero y febrero, se anunció que los trenes de los ramales Suárez y Mitre no iban a circular entre Retiro y Belgrano R por obras en el ingreso a la cabecera entre el 10 de enero y el 28 de febrero, destacándose que en ese período había menor movimiento de pasajeros.
Pero el 25 de febrero, sorpresivamente, se reveló que la interrupción se extendería una semana más, hasta el 7 de marzo. Sin embargo, un día antes se informó que "estimativamente" iba a durar otros 15 días más. Y en una prueba de las imprevisiones y comunicaciones erróneas entre contratistas y la firma estatal, el miércoles 11 a última hora se indicó que se reanudaría al día siguiente. Lo que no se detalló entonces es que el primer tren desde Retiro sale recién poco antes de las 7 de la mañana.
A raíz de las tareas en el puente sobre el Río Matanza del ramal Temperley-Haedo, los trenes en ambos sentidos circulan por una sola vía, la descendente entre Empalme Temperley (Hospital Español) y Tablada, únicas estaciones que cuentan con enlaces (denominados técnicamente Aparatos de Vía, ADV) operativos, y también cabinas de señales: la ubicada en Santa Catalina no funciona, y la existente en el ex cruce con el ramal Tapiales-Aldo Bonzi de la Línea Belgrano Sur (LBS), fue clausurada.
Se trata de un tramo de 16 kilómetros, pero que demanda a los trenes 51 minutos de viaje, por la baja velocidad a la que circulan -la mayor parte está limitada a 30 kilómetros por hora- especialmente entre Santa Catalina y el Río Matanza, donde la traza ferroviaria fue intrusada -a partir de 2000-, las casas se levantan junto a las vías, que son utilizadas por los habitantes para caminar, incluso mover carros y arrojar basura.
En consecuencia, si circula un convoy desde Temperley hacia Haedo, el que lo hace en sentido contrario deberá aguardar en San Justo que pase el primero. Si circulara solamente el tren de pasajeros, no habría inconvenientes, ya que tiene una exigua frecuencia desde el año pasado: uno cada tres horas y 20 minutos, que está a cargo de una sola formación, compuesta por una locomotora y tres coches de pasajeros.
Pero el ramal Temperley-Haedo cuenta con más servicios: el frecuente carguero de Trenes Argentinos Cargas (hasta cinco frecuencias semanales) que transportan carbón de petróleo originado en la Destilería Luján de Cuyo de YPF (en Mendoza) hasta el Puerto La Plata y luego regresa vacío, y traslados de material entre las distintas líneas de trocha ancha: la semana pasada, una locomotora de LGR utilizó el ramal para remolcar locomotoras y coches históricos del Ferroclub Escalada para llevarlos desde Haedo hasta su base, procedentes de Mechita (Bragado) donde participaron de la Fiesta del Ferroviario, que se realizó el fin de semana del 21 y 22 de este mes.
La sumatoria de esos trenes especiales genera graves anomalías en el servicio de pasajeros. El jueves y viernes de la semana pasada se optó por cancelar el tren Temperley-Haedo de 11.36 y su correlativo Haedo-Temperley de 13.35, para facilitar la circulación de los cargueros. Por razones que no fueron precisadas, el sábado se suprimió el tren Temperley-Haedo de 9.20 y el Haedo-Temperley de las 11. Y este domingo -día en el que no hay circulación de cargueros- se canceló el servicio Temperley-Haedo de 13.20 y Haedo-Temperley de las 15.
Como la frecuencia es de un tren cada 3 horas y 20 minutos, la cancelación de uno -que se anuncia con poca anticipación- provoca que haya un espacio de 6 horas y 40 minutos entre uno y otro. La consecuencia es obvia: cada vez viajan menos pasajeros por la escasa confiabilidad del servicio, que deben recurrir al autotransporte, tomando varias líneas de colectivos, con el incremento en el tiempo de viaje y en el costo del recorrido. Y los pocos que los utilizan son los cartoneros viajan principalmente desde las paradas Kilómetro 34 e Intendente Pedro Pablo Turner, en Lomas de Zamora, hasta Ingeniero Brian (en La Matanza) y Haedo (en Morón).
La circulación de trenes "por vía contraria" -como se denomina ferroviariamente- determina un inconveniente en los pasos a nivel de la avenida Frías y Garibaldi, que cuentan con barreras automáticas: las mismas bajan recién cuando la formación está a metros del cruce -lo que obliga a las formaciones a reducir casi a cero la velocidad-, pero una vez que la misma lo supera, las barreras no se levantan: eso ocurre cuando otra formación pasa en sentido contrario, lo que ocurre habitualmente casi tres horas después.
La rehabilitación de la vía ascendente resolverá toda ese complicado panorama. Pero la situación actual es que a la altura del puente sobre el Río Matanza, está levantada. Y en los 16 kilómetros que no se utiliza desde hace semanas, está cubierta por malezas, basura y tierra. Los cañaverales han avanzado, algo que no ocurre junto a la descendente porque el tren al pasar actúa como una desmalezadora: las cañas rozan permanentemente contra la formación, y sus restos quedan en el pasillo de la locomotora.
La sensación para cualquier pasajero es que el ramal carece de un mantenimiento básico. Algo que advierten también los ferroviarios. Un ejemplo claro es que inmediatamente después de la parada Hospital Español hay un tramo de más de 500 metros -hasta pasando el puente vehicular de la calle 25 de Mayo- donde la velocidad de circulación por la vía está limitada a 12 kilómetros por hora, algo que ocurre desde hace 2 años, cuando un carbonero cargado a La Plata literalmente quedó patinando, y dejó marcas visibles en los rieles.
Otro punto es el cruce a nivel con el ramal Tapiales-Aldo Bonzi de la Línea Belgrano Sur (LBS): el mismo fue reemplazado por un viaducto, y levantado el ramal a nivel, excepto en la intersección con las vías del ramal Temperley-Haedo, por donde también los trenes tienen que circular a 12 kilómetros por hora. Teniendo en cuenta que la vía ascendente lleva semanas sin utilizarse, se podría haber retirado ese cruce en ese punto, algo que no ocurrió.
El ramal Temperley-Haedo es el único transversal de la zona metropolitana, permitiendo la conexión entre el Sur y el Oeste del conurbano, desarrollándose en los partidos de Lomas de Zamora, La Matanza y Morón. Cuenta con apenas 5 trenes de pasajeros de ida y otros tanto de vuelta de lunes a viernes hábiles, que se reducen a 4 los sábados, domingos y feriados. Como se citó, la frecuencia de uno cada tres horas y 20 minutos, que circulan a baja velocidad, emplea una hora y 20 minutos para recorrer apenas 26 kilómetros: en la mayor parte de Lomas de Zamora hay una restricción de velocidad a 30 kilómetros por hora, ya que las vías son utilizadas para caminar y acceder a las viviendas.