El Azzurro recibirá a Villa Dálmine con el objetivo de reponerse del golpazo que significó la caída ante Argentino de Merlo por 5 a 1. El Verde, en tanto, visitará a Deportivo Morón. Y el desahogado Liniers se medirá con Flandria.
La fecha 17 de la Primera B tendrá carácter de urgencia decididamente para Sportivo Italiano y el Deportivo Laferrere. Porque ambos no logran escapar del pantano en que han caído y que hace que la situación se haya transformado en compleja. Hoy Cañuelas, con 34 puntos, está perdiendo la categoría cuando restan cinco estaciones. Pero nada está definido, ya que con apenas un punto más aparecen el Azzurro, San Carlos y Sacachispas, Dálmine, 36 y Lafe, 37. En tres puntos se acumulan seis equipos en lo que es la lucha por mantenerse en la B.
Ese panorama marca la nueva fecha del Clausura, que arrancará el viernes a las 15.30 cuando Liniers visite a Flandria, bajo supervisión de Gabriel Gutiérrez. En tanto, el sábado desde las 15, Sportivo Italiano recibirá en Ciudad Evita, a Villa Dálmine (arbitraje de Sebastián Bresba), en lo que asoma como un partido bisagra para ambos. A su vez, el lunes desde las 15, Laferrere la tendrá difícil en la visita a Deportivo Merlo, uno de los encumbrados del torneo, bajo la conducción de Nicolás Kresta.
Luego de una primavera que ilusionaba, apareció el invierno para el Sportivo Italiano, que ha caído estrepitosamente en su propuesta y esto lo ha colocado en peligro latente de descenso. El Azzurro viene de ser vapuleado por Argentino de Merlo por 5-1, lo cual representó el quinto partido consecutivo sin poder sumar de a tres para el Tano. Por ello, al equipo de Fito Della Picca sólo lo separa un punto del fondo de la tabla general.
Por su parte, Deportivo Laferrere dejó pasar una ocasión propicia para alejarse de la zona peligrosa. Pero, a pesar de que enfrentaba a Sacachispas, el último de la tabla general en ese momento, apenas empató 1-1 en la cancha de Argentino de Merlo, en donde hace las veces de local a raíz de las 10 fechas de suspensión que pesan sobre el Morumbí de La Matanza.
Los números avisan de la necesidad de puntos para el Verde, aunque juega a su favor que son varios los equipos comprometidos a falta de cinco fechas para el final del campeonato. Sin embargo, el bajo nivel del equipo se alza como el gran escollo para salir del pantano.
En cambio, todo es diferente en Villegas, porque Liniers no está amenazado por el descenso, y tampoco tiene muchas ilusiones del Reducido (está a 10 puntos de la clasificación). El equipo de Diego Herrero dejó pasar varias chances para prenderse en la lucha de arriba, como lo fue en la fecha pasada, ya que en el estadio Juan Antonio Arias no pudo quebrar al débil Villa San Carlos y empató 0-0, que sonó a poco.
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