Comienza el estrechamiento
La avenida fue pavimentada, con 5 carriles por mano, entre el cruce con Rosales y la avenida Vergara en la década del 70, a partir del incremento del parque automotor, estableciéndose cruces cada 400 metros para agilizar la circulación vehicular.
Pero hace 6 años, el municipio de Morón tomó la decisión de eliminar 4 carriles de la avenida, con la construcción de un parque, cuya primera etapa, entre Rosales y Fasola, se inauguró en marzo de 2011. Ese tramo se transformó en el más congestionado de la arteria, con filas de hasta 200 metros frente a los semáforos.
La mitad de ese sector de parque se encuentra cerrado desde hace más de un mes, a raíz de trabajos para resolver su creciente deterioro.
Aunque la idea del municipio era continuar con el Parque Lineal hacia el Oeste, entre Fasola y Primera Junta (unos 1000 metros) la avenida se mantiene sin cambios, pero acaba de ser cerrada entre Primera Junta y Nervo, donde ya se empezó a destruir el pavimento de cuatro carriles, y donde el tránsito aparece también congestionado en hora pico.
Ese sector -junto al que se extiende entre Nervo y Ricardo Balbín- es la alternativa a la Autopista del Oeste en caso de algún accidente que obligue a desviar el tránsito a las colectoras, ya que las mismas se interrumpen en el cruce con el ramal ferroviario Haedo-Caseros.
Velocidad reducida
La avenida Perón no solo pierde carriles: como forma de prevenir las picadas, se instalaron reductores de velocidad cada 100 metros (en algunos casos se señalizaron como lomos de burro levantamientos de losas), lo que obliga a circular a no más de 40 kilómetros por hora, situación que perjudica especialmente a los usuarios de las líneas de colectivos 1, 166, 302 y 390, que recorren íntegramente la avenida Perón (también hay un sector por el que circula la línea 182).