Investigadores se movilizan este miércoles en el Polo Científico para exigir la prórroga de becas posdoctorales. Denuncian un fuerte ajuste y advierten sobre el riesgo de frenar cientos de proyectos.
Trabajadores e investigadores del CONICET realizarán este miércoles una nueva jornada de protesta frente al Polo Científico Tecnológico, en el barrio porteño de Palermo, para reclamar la prórroga de las becas de unos 400 investigadores posdoctorales que, de no renovarse, quedarán sin ingresos a partir del 31 de julio.
La concentración comenzará a las 10 y al mediodía se realizará una conferencia de prensa, en simultáneo con una reunión del Directorio del organismo, que los científicos consideran una instancia clave para intentar destrabar el conflicto.
El principal reclamo es que se extiendan las becas hasta que se publiquen los resultados de la Convocatoria CICYT 2025. Según explicaron los investigadores, se trata de profesionales con alrededor de ocho años de formación que hoy sostienen cientos de líneas de investigación en distintas áreas del sistema científico.
Desde el sector sostienen que para garantizar la continuidad de esas becas se necesita una partida extraordinaria de entre 2.000 y 3.000 millones de pesos, fondos cuya autorización depende de la Jefatura de Gabinete. En ese marco, enviaron una carta al jefe de Gabinete, Diego Santilli, para solicitar una respuesta urgente.
Sin embargo, desde el Gobierno anticiparon que no prevén otorgar esos recursos. Fuentes oficiales señalaron que no hay disponibilidad presupuestaria y sostuvieron que el reclamo no ocupa un lugar central en la agenda pública, por lo que la decisión es mantener el ajuste sobre el organismo.
La protesta cuenta con el respaldo de cinco de los ocho integrantes del Directorio del CONICET, además de más de un centenar de institutos de investigación, universidades, asociaciones científicas nacionales e internacionales, referentes del ámbito cultural y legisladores de la oposición.
Los investigadores aseguran que el conflicto refleja una situación más amplia que afecta al sistema científico argentino. Entre los principales problemas mencionan la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, la falta de presupuesto para el funcionamiento de los institutos, dificultades en la cobertura de la obra social y demoras en el ingreso de nuevos investigadores a la Carrera del Investigador Científico (CIC).
En ese contexto, desde la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) en el CONICET señalaron que durante la gestión de Javier Milei ya se perdieron alrededor de 2.400 puestos de trabajo en el organismo y que los salarios registran una caída superior al 40% en términos reales.
"Prácticamente estamos cobrando la mitad de lo que cobrábamos antes de que asumiera Javier Milei", afirmó el secretario general adjunto de ATE CONICET, Gonzalo Sanz Cerbino, quien además advirtió que el país atraviesa un proceso de expulsión de científicos similar al ocurrido décadas atrás.
La movilización se realizará además en el aniversario de La Noche de los Bastones Largos, el episodio ocurrido el 29 de julio de 1966 en el que la dictadura de Juan Carlos Onganía intervino universidades nacionales y reprimió a docentes y estudiantes, un hecho considerado un símbolo del ataque a la ciencia y la educación pública en la Argentina.