"Se llama Horacio Viaggi, constructor importante de la zona norte de Capital Federal, empleador de Mangeri hace unos 14 años", aseguró Pierri en diálogo con el programa radial Guetap de Vorterix, y detalló que "(Viaggi) es cliente de mi estudio y, en aquel momento, me convocó aquel domingo Día del Padre y me pidió que asistiera a su ex empleado (Mangeri) por la amistad que tenía con la familia. Me pareció correcto y lo hice".
Así, el abogado que supo encarar, en primera instancia, la defensa del único acusado por el crimen de Rawson, reveló un dato que hasta el momento se desconocía y que generó todo tipo de especulaciones. Nadie se podía explicar cómo el encargado de un edificio podía solventar los costos de un estudio de abogados presuntamente costoso.
Pierri también manifestó en Vorterix los motivos por los que, el año pasado, decidió abandonar la defensa de Mangeri. "Entendí que había cumplido una etapa. En una reunión que tuvimos con la familia, se plantearon una serie de exigencias que nosotros no estábamos en condiciones de hacer: como una mayor presencia en los medios, una defensa cerrada sobre los ataques que recibía la familia por parte de los medios y creo que esa no era nuestra función", destacó.
El letrado negó que su separación de la causa haya sido por la calificación que finalmente le dio el juez Javier Ríos a la imputación de Mangeri, quien está procesado por abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa agravado por haber causado un grave daño a la salud física de la víctima y femicidio agravado por haber sido cometido criminis causae. "Me parece que es una sobrecalificación", opinó.
"Ahora vendrá el tiempo de la verdad, que es el debate oral", aseguró Pierri y remarcó que "la única víctima es Ángeles".