La resolución de la Cámara Federal de Tucumán introduce un giro en la causa y posterga una decisión clave en la investigación.
La investigación que involucra al presidente de la AFA, Claudio Tapia, y al tesorero Pablo Toviggino sumó un nuevo capítulo luego de que la Cámara Federal de Tucumán decidiera apartar al juez Sebastián Argibay, quien debía resolver el pedido de detención presentado por el fiscal.
El magistrado había quedado en el centro de la escena por cuestionamientos vinculados a su imparcialidad. El planteo de recusación se apoyó en versiones que señalan la existencia de un presunto vínculo comercial entre su entorno familiar y el de Toviggino, a partir de una operación inmobiliaria bajo sospecha.
En ese contexto, el fiscal federal Pedro Simón había solicitado la detención de ambos dirigentes al considerar que existían riesgos procesales, como una posible interferencia en la investigación o la evasión de la Justicia. Sin embargo, esa definición ahora quedó en suspenso.
El expediente analiza supuestas maniobras irregulares en torno al manejo de fondos de la Asociación del Fútbol Argentino, con foco en una estructura de empresas y bienes que estarían vinculados al círculo cercano de Toviggino.
Fuentes del ámbito judicial señalaron que la decisión de apartar a Argibay ya estaba tomada y que su oficialización se concretaría a través del sistema Lex 100, utilizado para la firma y publicación de resoluciones.
A la par, la causa enfrenta un conflicto de competencia entre distintos tribunales federales, lo que complejiza el trámite y dilata definiciones relevantes.
Con este escenario, el expediente queda momentáneamente sin resolución sobre los pedidos de detención y a la espera de que se designe un nuevo juez que continúe con la causa.
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