Ante esa situación, una familiar de Paula llamó al teléfono celular de Trotti pero en su lugar
atendió el padre de éste, quien le indicó que su hijo había llevado a los hijos a su casa y luego se fue con ellos, dijeron los informantes.
Los voceros indicaron que el padre de Trotti dijo a los policías que el perro era de su hijo pero como conocía al animal fue hasta la casa de Paula y lo pudo calmar para que los efectivos finalmente pudieran entrara a la vivienda.
Una vez dentro del inmueble, los pesquisas constataron que Paula estaba muerta y que presentaba
golpes en distintas partes del cuerpo y tres cortes profundos en la zona del cuello y el tórax efectuados con un cuchillo filoso. Tras el hallazgo del cadáver, los investigadores se entrevistaron con los vecinos de la víctima que contaron que el
ex concubino de Paula siempre portaba un cuchillo tipo faca y que preveían que un ataque si podía ocurrir. Las fuentes señalaron que al requisar la escena del crimen, los peritos hallaron en un cajón
una carta presuntamente escrita por Trotti en la que le pedía a Paula retomar la relación porque él la amaba.
En base a todos estos elementos, los pesquisas comenzaron al camionero y sus dos hijos, quienes habían sido vistos por última vez el viernes pasado. Los investigadores se dirigieron hasta la casa de una hermana del principal sospechoso, ubicada en Hubac al 5900, del barrio porteño de Mataderos, donde alrededor de las 23 aprehendieron a Trotti, quien
se encontraba con los dos niños y ya le había confesado a su hermana lo que había hecho, precisaron los voceros.
En el procedimiento, en el que el imputado salió a la vereda sin ofrecer resistencia cuando arribaron los efectivos, también intervino por razones de jurisdicción el personal de la comisaría 48va. De la Policía federal Argentina (PFA).
Para los pesquisas, el acusado fue el viernes último a la casa de Paula y primero se llevó a los dos niños al domicilio de su padre, en la vecina localidad de Lomas del Millón, y luego regresó solo en su Peugeot 504, entró a la vivienda de la víctimas con un juego de llaves que él tenía y
atacó a la mujer mientras dormía, razón por la cual, los testigos dijeron no haber escuchado gritos ni discusiones.