El uso de motos para el reparto de estupefacientes mediante pedidos por WhatsApp, Telegram y redes sociales se extiende en el AMBA. La modalidad comenzó en la pandemia y puede recaudar hasta $80.000 por hora. El testimonio de un especialista.

Cada noche, los siete días de la semana, la Plaza Atalaya de la localidad de Isidro Casanova se llena de motos. Muchos de ellos "trabajan" como "deliveries" de drogas, que se instalan en el espacio verde, mientras esperan nuevos pedidos en sus celulares. Vecinos de la zona aseguran que, en determinados horarios, pueden llegar a juntarse más de 50 motociclistas.

En medio de esa postal cotidiana, investigadores y especialistas en narcotráfico advierten sobre el crecimiento de una modalidad cada vez más extendida: el uso de motos para el reparto de droga mediante pedidos realizados por WhatsApp, Telegram y redes sociales. Así, se calcula que en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) hay 30.000 motociclistas dedicados parcial o totalmente a este sistema clandestino de distribución.

"El fenómeno de los deliverys de drogas arrancó con la pandemia, pero se instaló como un negocio muy lucrativo para los grupos narco", explicó Claudio Izaguirre, titular de la Asociación Antidrogas de la República Argentina. El especialista aseguró también que el dinero que mueve esta modalidad supera ampliamente al reparto tradicional. "Los 'deliveries' de estupefacientes logran recaudar hasta 80.000 pesos por hora, contra los 10.000 que podrían hacer repartiendo comida o transportando personas", sostuvo.

ADEMÁS: Cayó el "Rey del Viagra": robaba pastillas de un laboratorio y las vendía por internet

La modalidad creció especialmente en los barrios de la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano, donde las organizaciones encontraron en las motos una herramienta ideal para moverse rápidamente entre distintos puntos de venta y evitar controles policiales. Los pedidos se realizan sobre todo por aplicaciones de mensajería o redes sociales y luego se acuerdan puntos de entrega. La lógica es prácticamente la misma que utilizan las aplicaciones legales de reparto: un mensaje, una ubicación y una entrega que demora apenas minutos. "Me llega más rápido la falopa que una pizza", comentó un consumidor.

En la citada Plaza Atalaya, la escena se volvió habitual para vecinos y comerciantes, que hicieron decenas de denuncias pero no son escuchados. "Hasta la línea de colectivos 172 decidió cambiar de recorrido para evitar el desastre en esta plaza", contó un vecino. Es que una multitud de motos permanecen estacionadas durante horas alrededor del espacio público y las calles mientras sus conductores esperan nuevos pedidos. Algunos son repartidores reales que trabajan para plataformas conocidas, pero vecinos aseguran que la mayoría transportan drogas.

deliverysdrogas
Los 'deliveries' de estupefacientes logran recaudar hasta 80.000 pesos por hora.

Los 'deliveries' de estupefacientes logran recaudar hasta 80.000 pesos por hora.

La utilización de motociclistas para el narcomenudeo representa además un cambio importante en la estructura tradicional de venta de drogas. Hace algunos años, gran parte de la comercialización se concentraba en búnkers o kioscos fijos fácilmente identificables por vecinos y fuerzas de seguridad. Ahora, en cambio, la venta se volvió móvil y mucho más difícil de detectar. Los repartidores cambian constantemente de recorrido, utilizan distintos vehículos y pueden concretar varias entregas en poco tiempo.

Otro de los factores que preocupa a investigadores es la participación de jóvenes y adolescentes en este tipo de circuitos. Fuentes vinculadas a causas de narcotráfico aseguran que muchas organizaciones reclutan chicos que ya trabajan con motos o deliverys porque conocen los barrios, manejan aplicaciones y pasan desapercibidos entre repartidores comunes.

ADEMÁS: Juicio por la muerte de Maradona: Luque aseguró que "el único que diría la verdad es Diego"

La diferencia económica aparece como uno de los motores principales del fenómeno. Mientras un repartidor tradicional puede ganar cifras relativamente bajas después de varias horas de trabajo, los viajes vinculados al reparto de droga permiten recaudar mucho más dinero en poco tiempo. "No hay una decisión política de frenar este delito. Son muy pocos los que se detectan y, en general, es por transitar sin seguro", cuestionó Izaguirre, precandidato a diputado nacional por Alternativa Republicana.

El avance de esta modalidad también genera preocupación entre repartidores legales, que muchas veces quedan bajo sospecha simplemente por circular en moto o esperar pedidos en grupos numerosos. Vecinos consultados en distintas zonas del AMBA aseguran que el crecimiento de motociclistas durante horarios nocturnos se volvió cada vez más evidente en plazas, estaciones y centros comerciales.

Especialistas en seguridad sostienen que el delivery narco se consolidó porque combina velocidad, anonimato y una logística muy difícil de rastrear. A diferencia de los puntos fijos de venta, el sistema permite mover pequeñas cantidades de droga constantemente y evitar grandes cargamentos que puedan ser detectados durante controles policiales.

Aparecen en esta nota:

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: Nº: RL-2025-11499155-APN-DNDA#MJ - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - [email protected]

Edición Nro. 15739

 

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados