La pareja recién había vuelto de sus vacaciones en la costa atlántica. El hombre, de 65 años, mató a su mujer de 62, fue hasta la casa de su hermana a confesarle el crimen, y al regresar a la vivienda se pegó un tiro.
Un hombre ejecutó de un escopetazo en el pecho a su esposa, tras haber mantenido una fuerte discusión por motivos no esclarecidos, y luego se quitó la vida, disparándose en la cabeza, en un hecho que generó una enorme conmoción en la localidad de Villa Madero, donde el matrimonio residía desde hace años.

Según trascendió, el trágico episodio ocurrió ayer, alrededor de las 4 de la madrugada, en un domicilio de la calle Cabildo al 800, entre Olavarría y Caaguazú -a sólo dos cuadras de la comisaría-, donde vivían Hipólito Tomaselli (de 65 años y dueño de una fábrica de radiadores) y su mujer, Isabel San Martín (62).

De acuerdo a lo que luego contaron los familiares de la pareja a los investigadores, ambos habían regresado hacía dos días de sus vacaciones en San Clemente del Tuyú y nadie sabía que hubiera algún problema entre ellos. Sin embargo, los investigadores determinaron que ella yacía muerta con un disparo de escopeta en el pecho, acostada en un colchón que estaba tirado al lado de la heladera, en la cocina, presumiendo que no dormían juntos en la habitación.

"O estaban separados de hecho o al menos hubo anoche alguna discusión que llevó a la mujer a tomar la decisión de irse a dormir a la cocina con un colchón y esto habría sido el motivo del fatal desenlace", se indicó.

Uno de los testigos claves del caso es la hermana de Hipólito Tomaselli, quien vive en la misma cuadra, a solo dos casas de distancia. Esta mujer declaró ante el fiscal de Homicidios de La Matanza, Adrián Arribas, que su hermano le tocó la puerta, la despertó a la madrugada y allí le confesó lo que había hecho.

"Le dijo que acababa de asesinar a su mujer y le pidió que llamara a su otro hermano varón para que viniera", contó uno de los investigadores, aunque Tomaselli regresó a su casa y, cuando fueron a verlo, lo encontraron muerto, también en la cocina y al lado del cadáver de su mujer.

"Se apoyó la escopeta bajo la mandíbula y se voló la cabeza con la misma escopeta doble caño calibre 16 con la que antes había ejecutado a su mujer", precisó un jefe policial, quien trabaja a las órdenes del fiscal Arribas, que caratuló el caso como "homicidio calificado por el vínculo y suicidio".

No obstante, para descartar cualquier otra hipótesis, como la posible participación en el femicidio seguido de suicidio de una tercera persona, ordenó una serie de pericias, como la prueba del Microscopio Electrónico de Barrido (MEB) en las manos de Hipólito Tomaselli, para confirmar que él haya sido el autor de los disparos.

Las violentas muertes del matrimonio generaron una enorme conmoción en el vecindario, donde todos se conocen y en su gran mayoría, hace años que viven en la zona. "Estamos sorprendidos. Era un tipo amable y muy cordial. No podemos hablar de una persona violenta, cuando todos nos fuimos enterando, nadie lo puede creer. Un hombre que demostraba una gran humanidad, muy solidario", dijeron los vecinos.