Un policía bonaerense fue asesinado este lunes de un balazo en el cuello cuando se hallaba dentro de una garita custodiando una fábrica en el partido de Avellaneda y, según trascendió, los investigadores creen que lo mataron para robarle el arma.
El hecho ocurrió en las últimas horas en la puerta de la cooperativa de trabajo 'Unión y fuerza', ubicada en Coronel Spurr y Mujeres Argentinas, y el policía asesinado es un capitán identificado por las fuentes policiales como Alberto Reynoso, de 53 años y más de 30 años de servicio, quien actualmente trabajaba en la comisaría 6a.de Avellaneda.
Según las pericias y el relato de los testigos, el hecho ocurrió cerca de las dos de la madrugada, cuando el capitán Reynoso se hallaba dentro de una garita exterior ubicada frente a una empresa metalúrgica.
Según se deduce de las pesquisas, el jefe policial habría sido abordado por al menos tres jóvenes que, por razones que aún se investigan, le dispararon un balazo en el cuello y lo asesinaron.
Una de las sospechas es que los tres delincuentes intentaron ingresar a la metalúrgica, el policía resistió el asalto y por eso lo mataron. Sin embargo, los pesquisas no descartan que los tres agresores hayan querido robarle a Reynoso su pistola reglamentaria y que, ante su resistencia, lo asesinaron.
El policía quedó tirado en el lugar y fue auxiliado por algunos vecinos que también llamaron a una ambulancia, aunque los médicos que llegaron al lugar constataron que el capitán ya estaba muerto.
En tanto, esta mañana los investigadores realizaban distintos peritajes en el lugar y analizaban las imágenes de las cámaras de seguridad de la metalúrgica con la intención de identificar a los sospechosos. Además, los efectivos también buscaban testigos casa por casa en busca de algún vecino que pudiera aportar datos sobre la mecánica del homicidio.
La fábrica metalúrgica está ubicada frente a un barrio humilde, a metros de un puente, donde los vecinos reclamaban esta mañana mayores medidas de seguridad ante los reiterados episodios de violencia.
El capitán Reynoso se convirtió en el decimoquinto policía bonaerense asesinado por delincuentes en lo que va del año, y el segundo que se registra en los últimos cinco días.
Si se toman en cuenta todas las fuerzas de seguridad del país, durante 2014 ya fueron asesinados siete policías federales, cuatro gendarmes, tres miembros de la Prefectura Naval, un efectivo de la Metropolitana y tres de las provincias de Córdoba, Neuquén y Santa Fe.