El episodio ocurrió durante la madrugada en una dependencia del barrio de Balvanera, con decenas de alojados. Bomberos, ambulancias y efectivos intervinieron para controlar los disturbios.
Una violenta revuelta sacudió durante la madrugada a la Comisaría Vecinal 3A, ubicada sobre la calle Venezuela al 1900, en el barrio de Balvanera. El conflicto se desató dentro de los calabozos y derivó en un incendio, corridas y un tremendo despliegue de seguridad inesperado que, según informaron fuentes oficiales, no dejó fugas de los presos.
La dependencia alojaba a 72 detenidos al momento de los incidentes. En medio del caos, varios internos prendieron fuego colchones y generaron una densa columna de humo que obligó a activar un operativo de emergencia. El personal de Bomberos de la Ciudad tuvo que intervenir para extinguir las llamas.
Como consecuencia de los disturbios, 11 personas terminaron hospitalizadas; entre ellas hubo reclusos y un efectivo policial que sufrió lesiones durante el procedimiento. Los heridos fueron trasladados en ambulancias a distintos centros de salud porteños. Además, nueve internos fueron derivados a otras dependencias para descomprimir la situación. La intervención incluyó el ingreso de grupos especiales equipados con escudos y elementos de protección para recuperar el control dentro de la seccional.
Durante varios minutos se vivieron momentos de extrema tensión en la cuadra. Vecinos de la zona escucharon detonaciones y atestiguaron el movimiento constante de patrulleros, móviles sanitarios y dotaciones de emergencia alrededor del edificio policial.
También se utilizó gas pimienta para contener a los detenidos. Tras controlar parcialmente el motín, la Justicia porteña quedó a cargo de la investigación sobre cómo se inició el conflicto y qué motivó la reacción de los alojados, sin novedades por el momento.
Mientras continúan los operativos para localizar a los evadidos, el caso reavivó el debate sobre el sistema de alojamiento transitorio de detenidos en comisarías porteñas y las dificultades que perjudica al sistema de seguridad y detención en la Ciudad de Buenos Aires.