Estas declaraciones las formularon durante una protesta en Puerta 8, en el límite entre los partidos de San Martín y Tres de Febrero, el lugar donde habría sido vendida la cocaína adulterada, y posteriormente en las inmediaciones de la comisaría de Hurlingham.
Por su parte, los vecinos de la zona acusan a los policías de cobrar coimas para permitir el negocio del narcomenudeo.
“Los policías de la Comisaría N° 11 les cobran coimas a los transas y saben muy bien donde están metidos”, aseguró la tía de uno de los detenidos.
La mujer contó que se llevaron a su hermano y a su sobrino como “jefes de la banda de narcotráfico”, a pesar de que supuestamente no tienen ningún vínculo con el hecho.
“Hicieron un simulacro, mi hermano vive adelante de la casa donde está toda la droga”, señaló la vecina de Puerta 8. Asimismo, indicó que de todos los detenidos, habrá dos o tres que serán “soldaditos”, pero que la droga “viene de otro lado”.
La mujer además denunció irregularidades previas con esa comisaría, que casi le “matan un hijo a palos”.
Por su parte, el padre de un menor de 16 años, que es uno de los detenidos durante los allanamientos, dijo que su hijo tampoco está relacionado al hecho. “Mi hijo estudia y yo trabajo cortando pasto, me conocen todos, por eso vengo”, aseguró.
DIEZ DETENIDOS
Diez personas fueron detenidas en allanamientos realizados en el asentamiento Puerta 8, en el partido de Tres de Febrero, en el marco de la investigación por la venta de una partida de cocaína adulterada que provocó al menos un 16 muertes.
El ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, dijo que se encontró un búnker que había sido allanado hace 45 días en el marco de otra investigación, en el cual “halló cocaína en envoltorios similares» a los que aportó un familiar de una de las siete víctimas, por lo que la Justicia deberá determinar ahora si los detenidos fueron quienes comercializaron la droga”.