La Cámara de Apelación y Garantías de Morón confirmó la prisión preventiva de Lucas Adrián Gómez, el policía acusado de matar a Juan Cruz Leal, de 21 años.
La Cámara de Apelación y Garantías de Morón confirmó la prisión preventiva de Lucas Adrián Gómez, el policía acusado del crimen de Juan Cruz Leal, el joven de 21 años asesinado el 12 de marzo pasado en la localidad bonaerense de Ituzaingó. De esta manera, el efectivo continuará detenido mientras avanza el proceso judicial en su contra.
La decisión fue adoptada por la Sala I del tribunal, que rechazó el recurso presentado por la defensa contra la resolución del Juzgado de Garantías N°2, que en abril había dispuesto la prisión preventiva del acusado.
El abogado de la familia de la víctima, Marcelo Biondi, informó que la Cámara ratificó la medida y precisó que Gómez permanece alojado en la comisaría de Merlo. Además, consideró que el fallo deja prácticamente agotadas las instancias para cuestionar la decisión.
"Es una sentencia definitiva y no hay una arbitrariedad manifiesta en el fallo. Todo lo contrario. Entiendo que no hay otro recurso viable", sostuvo el letrado al ser consultado sobre la posibilidad de nuevas apelaciones.
Respecto de la reacción de los familiares de Leal, Biondi señaló que "la familia está conforme por ahora" con el avance de la causa.
Al dictar la prisión preventiva, el juez Ricardo Fraga había considerado que existían "indicios vehementes y elementos de convicción suficientes" para atribuirle a Gómez, en esta etapa del proceso, los delitos de homicidio agravado por haber sido cometido por un integrante de una fuerza de seguridad y mediante el uso de un arma de fuego, en concurso real con tentativa de homicidio agravada. En esa misma resolución también rechazó los pedidos de excarcelación y de prisión domiciliaria formulados por la defensa.
El hecho ocurrió cuando Leal circulaba en moto junto a un amigo por Ituzaingó. Según el acompañante de la víctima, el policía abrió fuego sin mediar palabra. Gómez, en cambio, declaró que ambos jóvenes habían intentado asaltarlo. Desde el inicio de la investigación, la familia de Leal sostiene que se trató de un caso de gatillo fácil y realizó diversas movilizaciones para reclamar justicia.