Una nena de 5 años fue encontrada muerta este miércoles en el fondo de la casa de un vecino, en el pueblo Tío Pujio, ubicado a unos 130 kilómetros al sudeste de Córdoba capital.
Luna Viera había salido de su casa con 50 pesos que su mamá le había dado para que vaya hasta el kiosco de la esquina a comprar caramelos. Como pasaba el tiempo y no regresaba, la mamá salió a buscarla junto a familiares y vecinos.
La kiosquera les contó a otros vecinos que Luna fue a comprar, ella le vendió las golosinas, le dio unos 30 pesos de vuelto y la niña se fue.
Luna fue encontrada en una propiedad a pocos metros del negocio, pero en dirección contraria a la de su hogar. Se trata de una casa que integra el barrio IPV, en el extremo este de la traza urbana de Tío Pujio, según detalló el diario La Voz del Interior.
El cuerpo estaba boca arriba y presentaba al menos un sangrado en la nariz como signo de violencia, indicó un vocero. Otros, añadieron que presentaba un golpe en el cráneo. No tenía, a priori, otras heridas.
La fiscal Silvia Maldonado ordenó demorar a un hombre de 30 años, vecino del sector donde fue encontrado el cuerpo, quien habría dicho que la nena estaba jugando sobre una tapia. El vecino tiene 30 años, cuenta con antecedentes por hechos de violencia y les dijo a los policías que la criatura jugaba en su casa. Según algunos informantes, el individuo habría dicho que intentó “empujarla” a través de una tapia para que pase a otro patio. Según otros voceros, habría indicado que ella se cayó sola al otro lado del muro y murió.
El cuerpo de Luna fue enviado a Córdoba para la realización de la autopsia, estudio que le permitirá definir a la fiscal Silvia Maldonado, de Villa María, si se trató de un homicidio o de un accidente.
Lo llamativo para los investigadores es que Luna no llevaba puesto su calzado cuando fue encontrada. Las botas fueron halladas a pocos metros. Tampoco se encontraron la bolsa de caramelos ni el dinero del vuelto del quiosco.
Al lugar llegó también la intendenta Nancy Schiavi.