Un hombre de 44 años acusado de asesinar a golpes de su madre de 74 fue declarado inimputable y seguirá internado en un neuropsiquiátrico de Rosario.
Se trata de Claudio Marcelino, de 44 años, con severas alteraciones mentales, que en febrero de este año quedó detenido en un neuropsiquiátrico, bajo sospecha de haber matado a golpes a su madre, una mujer de 74, que fue hallada muerta sobre la cama de su casa.
El informe final de la junta médica estableció que el paciente nunca comprendió el hecho, ni la criminalidad de sus actos y mucho menos la causa judicial que lo llevó a Tribunales.
La defensa y la Fiscalía acordaron este lunes la prórroga de la internación preventiva del hijo de la víctima, mientras se da intervención a la defensoría civil para que autorice un tratamiento médico permanente. Claudio Marcelino entró esposado a una sala de audiencias de Tribunales, con la mirada perdida, una barba de varios días y la cabellera desprolija. Miró con extrañeza el entorno conformado por el juez Juan Carlos Leiva y el fiscal Pablo Pinto y se sentó junto a su defensor, Daniel Kantor. En tono contenedor, el abogado del servicio Público de la Defensa Penal le preguntó a su defendido cómo estaba y si tenía amigos en el Hospital Agudo Avila pero Claudio Marcelino casi no contestó. Se lo notaba tranquilo pero confundido, publica el diario La Capital.
El acto judicial que lo llevó a esa instancia estaba programado para formalizar un trámite que ya se perfilaba cuando la policía, la Fiscalía, los peritos y médicos forenses abordaron el hecho en una casa de Güiraldes al 300 bis (Abanderado Grandoli al 3900) el 16 de febrero pasado. Ese día, los vecinos advirtieron a la policía que Marcelino estaba “muy alterado, agrediendo y amenazando a vecinos de la cuadra”.
Los habitantes de la zona remarcaron que casi no podían salir a la calle por las amenazas y las agresiones que les producía el hombre, que vivía con su madre Felicia Lidia Apas. Cuando se difundió el alerta de los vecinos, quienes expresaron preocupación porque desde hacía varios días no se sabía nada de la madre, llegaron al lugar una patrulla policial y un hermano de Claudio Marcelino. Luego de varios intentos por ingresar a la casa y ante la negativa del hombre que la habitaba tuvieron que entrar por la fuerza. En esa instancia se produjo el hallazgo: en la cama de su dormitorio yacía sin vida Felicia Lidia.
Primero se caratuló la causa como muerte dudosa, mientras el fiscal Rafael Coria ordenaba la detención de Claudio Marcelino en el neuropsiquiátrico Agudo Avila. Luego la autopsia determinó que la víctima había muerto 36 horas antes del hallazgo. Y que el motivo del deceso había sido “hiperextensión de cuello y lesiones traumáticas vértebro medular cérvico dorsal”, por lo que el fiscal cambió la carátula de la pesquisa a “muerte violenta”. Sin embargo nunca se pudo determinar la mecánica del hecho.
Ante los antecedentes psiquiátricos del sospechoso y un primer informe de los forenses adelantando que tenía las facultades mentales alteradas, al hijo de la víctima nunca se lo sometió a audiencia imputativa. El caso quedó a la espera del informe final de la junta médica cuyo resultado se conoció este lunes en una audiencia donde el defensor expuso que el informe de los especialistas terminó de confirmar el diagnóstico.
“Es coincidente con su historia clínica, que da cuenta de la inimputablidad. Tiene un certificado de discapacidad desde 2011, atravesó siete internaciones. No comprende el proceso penal ni la criminalidad de sus actos, este fue un hecho desgraciado”, remarcó Kantor, que solicitó en esa instancia el archivo de la carpeta judicial. Luego de escuchar a las partes, el juez Leiva decidió que “corresponde el cese de la causa penal contra Claudio Marcelino”.
Dispuso una prórroga preventiva de la internación. Y resolvió correr traslado del expediente al defensoría civil, a fin de tramitar la curatela para avanzar en la internación del paciente.