La presunta persecución de dos jóvenes que, se dijo, venían de cometer un ilícito por las calles de la zona Sur de la ciudad de Rosario fue denunciado por los familiares de las víctimas como una virtual ejecución por parte de efectivos policiales que actuaron con una típica práctica de gatillo fácil y luego alteraron la escena del doble crimen, “plantando armas de fuego” en el auto, que terminó chocando contra un árbol.
En tanto, el fiscal Adrián Spelta, a cargo de la investigación del caso, confirmó que las pericias balísticas serán realizadas por expertos de la Policía Federal, ya que fueron incautadas las treinta armas de fuego utilizadas por los 19 efectivos que participaron del operativo.
Cabe recordar que el confuso episodio se registró el último viernes, tal como diéramos cuenta en nuestra edición de DIARIO POPULAR del último sábado, cuando David Ezequiel Ocampo y Alejandro Emanuel Medina circulaban en un Volkswagen Up de color gris y evadieron un control policial de rutina, supuestamente por estar alcoholizados luego de una noche de festejos, originando que fueran seguidos por varios móviles a lo largo de más de tres kilómetros, que incluyó algunos disparos, hasta que el auto perdió el control e impactó contra un auto en la esquina de las calles Callao y Cazadores, en la zona sur rosarina.
Allí fueron rodeados y acribillados a balazos, argumentando los policías que repelieron la agresión, aunque ninguno de ellos resultó herido.
Tras la versión “oficial” de los hechos, familiares, vecinos y amigos de los fallecidos salieron a aclarar que ambos eran gente de trabajo, desmintiendo que fueran delincuentes. Y con el correr de las horas, comenzó a tomar cuerpo, la hipótesis de estar frente a un caso de violencia institucional, en el que dos inocentes fueron ejecutados por los efectivos. La secuencia guarda cierta similitudes con el caso de Fernando Carrera, aquel de la Masacre de Pompeya y que diera lugar a la película Rati Horror Show.
Luego de reunirse con el fiscal Spelta, los padres y hermanos de Alejandro Medina y David Ocampo manifestaron que “fueron asesinadas como perros, luego les plantaron’ las dos armas que dicen fueron halladas en el auto y que uno de los policías que intervino tenía carpeta psiquiátrica’, de acuerdo a lo consignado por el portal del diario La Capital.
‘Los chicos se asustaron, chocaron y los mataron. Los ejecutaron a balazos, no tenían armas Que se haga justicia y vayan presos, todos los que hicieron eso. Arruinaron a dos familias, matando a dos inocentes’, afirmaron, agregando que “venían de divertirse, como cualquier joven, escuchando música en el auto y de repente se habrán asustado ante el control policial. Si quisieron escaparse, le hubiesen tirado a las gomas para que paren, pero no lo que hicieron. Después que chocaron les dispararon una ráfaga para que no queden con vida. Esto fue un doble crimen, con un total abuso de autoridad y por más que lo quieran tapar vamos a luchar hasta que se sepa la verdad”.
Al mismo tiempo que solicitaron que “todo aquel que haya visto lo que pasó que se presente a declarar, si no esto va a quedar impune”.
Al respecto, el titular de la Fiscalía de Homicidios de Rosario, Adrián Spelta, convocó a los testigos a comunicarse al teléfono (0341) 4721928 o concurrir a la sede de la calle Montevideo 2278.
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