Descuartizó su cuerpo y finalmente lo quemó en la parrilla de su casa de Ingeniero White. El cráneo de Luciana Moretti apareció 8 días después de haber sido tirado a un descampado por su novio, Pablo Cuchán, un hombre que volvió a horrorizar a los vecinos de Bahía Blanca cuando se viralizó su perfil en Tinder, una red social para buscar pareja.
Sí, el asesino, condenado a 17 años de prisión, cumplió 11 tras las rejas y en abril de 2016 recuperó la libertad. Desde entonces tiene una participación activa en las redes sociales –perfil de Facebook incluido- y actualmente reside en Monte Hermoso, donde hace una semana fue denunciado por un nuevo caso de violencia de género.
Según publicó el medio local LA BRÚJULA 24, su última pareja, una empleada municipal de esa localidad, fue víctima de sus agresiones. En el relato que le hizo la mujer a la Policía consta que estaba junto a una amiga, en su auto, cuando Cuchán le cruzó su camioneta y le arrancó uno de los espejos retrovisores, para luego pedirle, a los gritos, que lo perdonara y volviera con él.
El mismo sitio aseguró que dos psicólogas de Monte Hermoso afirmaron que Cuchán está "armado emocionalmente" y que no necesita continuar con su tratamiento, informe que fue repudiado, entre otros, por el psiquiatra experto en psicópatas Hugo Marietan.
"No se tuvo en cuenta que estamos hablando de un psicópata y que este tipo de personas no cambian. Incluso, es altamente probable que vuelva a repetir hechos parecidos, aunque quizás con más cuidado para no volver a la cárcel", consideró el especialista, quien cree que incluso Cuchán “manipuló” a sus colegas.
Pablo Cuchán tenía 24 años cuando conmocionó a toda Bahía Blanca. Entonces vivía a dos cuadras de Luciana, de sólo 15 años, junto a sus padres y una hermana discapacitada. El papá de la joven denunció la desaparición de Luciana el 16 de octubre y recién el 24 una pareja que caminaba por la zona descampada cerca del paraje El Guanaco, en Ingeniero White, encontró un cráneo.
Los peritos determinaron que era el de Luciana, cuyo cuerpo había sido desmembrado con tres cuchillas e incinerado en una parrilla con unos 20 litros de solvente y 10 bolsas de leña que hallaron días después los investigadores. Los restos óseos calcinados fueron encontrados enterrados en el patio de la casa.
En el juicio, Cuchán dijo que la chica murió como consecuencia de una sobredosis de cocaína y que él se asustó. Por eso, explicó, se deshizo de esa manera del cuerpo. Su testimonio –reproducido por el diario La Nueva- contiene frases como estas:
Sobre el final de su testimonio, pidió perdón a la familia de la víctima. Lo condenaron –en 2007- a 17 años de prisión pero salió en 2016 por no tener una sentencia firme.
En el medio, en 2009, en una entrevista televisiva llegó a decir que el padre de Luciana, Juan Moretti, era tan responsable como él por lo sucedido.
Cuando recuperó la libertad, en otra entrevista, se preguntó: “En el inconsciente colectivo de la sociedad, Pablo Cuchán es el culpable. Ahora, ¿soy el culpable?”.
comentar