Una policía, embarazada de seis meses, fue encontrada muerta en su casa de la localidad bonaerense de El Palomar y los investigadores intentan determinar si fue asesinada por su marido, un oficial de la misma fuerza con arresto domiciliario por un homicidio desde abril del año pasado, informaron fuentes policiales y judiciales.
El hecho, que se conoció este miércoles, ocurrió el martes alrededor de las 9 de la mañana en una vivienda de la calle Perdriel 827, de la mencionada localidad del partido de Morón, en el oeste del Conurbano.
El sospechoso, identificado como Maximiliano Fantino (31), llamó al teléfono de emergencias policiales 911 y afirmó que su esposa se había matado mientras se encontraba manipulando su arma reglamentaria, una pistola 9 milímetros, en presencia de su hija de un año y medio.
Al llegar al lugar, los efectivos de la comisaría 6ta. de Morón hallaron a la oficial Natalia Elizabeth Fernández (26) tirada en el piso de la habitación matrimonial, gravemente herida de un balazo en el pecho, y sobre la cama estaba la pistola reglamentaria calibre 9 milímetros con la cual el marido dijo que se había efectuado el disparo.
Según indicó a la agencia Télam un vocero de la investigación, la mujer fue trasladada de inmediato en ambulancia al Hospital Posadas, pero murió a poco de comenzar a ser atendida por los médicos, que tampoco pudieron salvar al bebé que esperaba.
En tanto, si bien el marido dijo que se había tratado de un “accidente”, el fiscal del caso, Pablo Masferrer, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 11 de Morón, no creyó en su versión y ordenó demorar a Fantino y que se resguardaran sus manos para que sea sometido a un peritaje de dermotest, es decir, para establecer si había disparado un arma.
Además, por tratarse el sospechoso de un integrante de la fuerza, el fiscal separó a la Policía bonaerense de la realización de los peritajes y solicitó la intervención del personal de la Gendarmería Nacional para que se abocara a los estudios balísticos y otras medidas dispuestas en el marco de la causa.
Con los primeros elementos reunidos en el expediente, el fiscal solicitó al juzgado de Garantías de turno la detención formal del policía, la cual fue concedida esta tarde y quedó anulada la prisión domiciliaria de la que gozaba.
En principio, el fiscal lo acusó de “homicidio calificado por el vínculo”, que prevé una pena de prisión perpetua, aunque luego podría sumar el agravante de femicidio, que establece la misma pena.
El hombre, que había trabajado en la Policía local de Esteban Echeverría, cumplía con un arresto domiciliario que le fue otorgado el 30 de abril del año pasado en una causa en la que está imputado por “homicidio” a raíz de un enfrentamiento policial y que tramita ante una fiscalía de Lomas de Zamora.
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