Un grupo de familiares y vecinos de un joven que fuera asesinado de un balazo por un médico que evitó una "entradera" en la localidad de Boulogne, intentaron agredir a un grupo de policías, arrojándole piedras, en momentos en que los peritos trabajaban en la escena del crimen. En tanto, el cómplice del fallecido continúa internado en el Hospital de San Isidro en estado reservado y los investigadores del caso sospechan que del frustrado robo habría participado una tercera persona.
Tal como informáramos en nuestra segunda edición de ayer, el médico mató a uno de los ladrones e hirió de gravedad a otro, con los que se tiroteó cuando lo asaltaban al llegar junto a su mujer e hijos a la casa de su suegro, en la calle Moisés Lebensohn al 300 de Boulogne. Poco después, se presentaron en la escena del crimen, varios familiares y allegados de los delincuentes que se enfrentaron con la Policía y hasta les tiraron piedras.
Según contó el titular de la Jefatura Departamental Conurbano Norte, comisario mayor Claudio Blanco, el médico fue sorprendido por dos ladrones "a bordo de una moto", que "le rompieron el vidrio del conductor y lo apuntaron con el arma". Con todas las víctimas sentadas aún en el vehículo, los asaltantes robaron los teléfonos celulares, las billeteras y otras pertenencias de valor. En medio de un descuido, el hombre tomó una pistola de su propiedad de la guantera y se produjo un tiroteo en el que impactó en el pecho a los asaltantes.
"Este médico pudo empuñar un arma de su propiedad, se produjo una refriega, un intercambio de disparos", indicó el comisario mayor Blanco, y agregó que los dos ladrones heridos aceleraron la moto con la intención de escapar, aunque "cayeron a unos cincuenta metros", uno de ellos ya fallecido.
Los policías acordonaron la zona para el trabajo de los peritos, recuperaron las pertenencias robadas por los ladrones, incautaron la pistola Browning calibre 9 milímetros con la que se tirotearon con el médico, con ocho proyectiles en el cargador, y la moto (había sido robada el mismo día en José León Suárez) en la que se movilizaban. También secuestraron la pistola Glock calibre .40 del médico, que tenía registrada legalmente y con autorización para portarla.
Si bien no hubo otros testigos de lo ocurrido que puedan aportar datos al respecto, los investigadores creen que una tercera persona pudo participar del robo.
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