La historia es realmente espeluznante, porque involucra a un bebé de un año y dos meses que falleció hace apenas dos semanas. Durante la jornada del domingo, en la previa de Navidad, sus familiares fueron al cementerio de Nicanor Otamendi, cerca de Miramar, a llevarle flores su tumba pero descubrieron que el cajón había sido abierto y el cuerpo del niño había sido robado.
En diálogo periodístico, Alberto, contó que su bebé llamado Ciro falleció hace dos semanas y que en la víspera de la Navidad decidieron llevarle flores a su hijo que estaba en un cajón provisoriamente dentro de un depósito, hasta tanto consiguieran un nicho.
“Nos asustamos porque se corrió la tapa del cajón y nos dimos cuenta de que el cuerpo de nuestro hijo no estaba”, contó Alberto sobre el desagradable momento que tuvieron que vivir junto a su mujer.
La familia realizó la denuncia en la policía y el hecho está siendo investigado por la Fiscalía Descentralizada de Miramar. “Nadie sabe nada, nadie nos puede decir nada, estamos desesperados”, aseguró el hombre.
La familia convocó este domingo a todos los habitantes de Nicanor Otamendi a una marcha desde la Iglesia Santa Teresita, ubicada en San Martín y Rivadavia, que se realizó a las 18.
En marzo de este año el cementerio de Otamendi también estuvo en el centro de las noticias. Es que el cuerpo mutilado hallado en la Ruta 11 de un niño de veintitrés meses había sido robado del mismo espacio en el que ahora Alberto y su mujer reclaman.