La mujer habló de la detención de Osvaldo Fasseta y contó que la familia había recibido "llamadas rarísimas" antes de entregar sus teléfonos.
Elizabeth, la abuela de Agostina Vega y mamá de Melisa, la madre de la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, tomó la palabra después de detención de Osvaldo Fasseta, segundo acusado en la causa, y contó que la familia había recibido "llamadas rarísimas" antes de entregar sus teléfonos celulares a la Policía.
Antes de su arresto, Fassetta -de 47 años- había brindado una serie de entrevistas, en las que acseguró que no estuvo en la casa de Claudio Barrelier el sábado 23 de mayo por la noche y comentó que nunca vio movimiento de mujeres ni sospechó de drogas en la vivienda.
Elizabeth explicó que tanto ella como su hija "llevamos (voluntariamente) nuestros celulares a la Policía, no es que los secuestraron porque crean que Melisa... Nosotros los llevamos para que ellos sacaran todo lo necesario, si había algo ahí".
Según relató a medios de prensa de Córdoba, su teléfono ya fue devuelto, mientras que el de Melisa aún continúa bajo análisis. En ese marco, contó que comenzó a sospechar de una voz que escuchó durante una de las comunicaciones recibidas por la familia.
"El día que yo escuché la voz, entre todas las llamadas que ya nos habían hecho a mí y a Melisa, llamadas rarísimas a las dos...", recordó.
También habló con el hombre al que apuntan las sospechas, le llamó la atención el tono de voz que utilizaba porque era " como que subía el tono, lo bajaba. No (era una voz) distorsionada, pero era como cuando te levantás de dormir, que tenés esa voz así como media cambiada".
Elizabeth contó que, cuando volvieron a llamar a Melisa mientras estaban en la Policía, les advirtió a los efectivos que "esa voz me parece conocida'".
Por su parte, Miguel, abuelo de Agostina, sufrió un fuerte dolor en el pecho después del sepelio de la adolescente y fue internado. Según indicaron, se encuentra estable, continuará en observación y se le realizan estudios.
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