La muerte de Giuliana, la joven que consumió la peligrosa droga "éxtasis" en una fiesta electrónica en Santa Fe y tuvo un colapso fatal, se enmarca dentro de una alarmante problemática que tiene a 8 de cada 10 jóvenes con el objetivo de comprar drogas de diseño durante el verano, en boliches, fiestas ilegales en quintas o clubes, y eventos donde se consiguen las pastillas.
"Es lamentable lo que ocurrió con Giuliana. Hablamos de la muerte de una joven con una vida por delante, que se termina por la ausencia de escrúpulos de los dueños de la noche, quienes para ganar más dinero les venden veneno a nuestros chicos. Lo que se debe decir es que en muchos casos no hay un problema complejo de adicción, sino una búsqueda de pasarla bien, de tener una noche inolvidable. Y los jerarcas de la muerte aparecen con sus productos, que pueden llegar a matar, como en el caso de esta chica", señaló Claudio Izaguirre, titular de la Asociación Antidrogas de la República Argentina.
Desde la organización se afirmó que "las encuestas realizadas a jóvenes de entre 16 y 25 años ponen de manifiesto que 8 de cada 10 tienen pensado comprar pastillas u otras sustancias ilegales durante este verano, y la realidad es que no todos son adictos a las drogas, sino que las van a buscar porque tienen naturalizado que son necesarias para divertirse, pasarla bien, cuando en realidad se ponen en riesgo absoluto, al ingerir sustancias que no saben qué contienen o de qué forma fueron fabricadas".
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"Desde la Asociación Antidrogas de la República Argentina venimos advirtiendo a los intendentes de todo el país que deben avanzar sobre la prohibición de estas fiestas en boliches u otros espacios. Sabemos que en el caso de Giuliana, la ciudad santafesina había prohibido estos eventos, sin embargo le encontraron la forma de armarla igual, con el ingreso de personas que comercializan drogas", dijo Izaguirre. Para el experto, "los bolicheros se dieron cuenta hace tiempo que podían sumar una ganancia extra con las drogas, entonces no dejan que entren dealers y ofrecen ellos mismos, con su personal, distintas sustancias dentro de las discotecas", precisando que "los responsables de la discoteca donde estuvo Giuliana deben estar presos y posteriormente condenados por homicidio".
"La obnubilación que produce la mezcla de alcohol y drogas genera que las personas tomen riesgos que jamás hubiesen tomado. Pero debe quedar claro que la responsabilidad es de quienes comercializan las drogas, lo mismo que aquellos que lo permiten", dijo Izaguirre. Los datos que maneja el experto sostienen que este verano los narcotraficantes apuntarán a la Costa bonaerense para vender sus productos. "Más allá de lo que se trafique en los boliches de la costa, el problema también estará en las propias playas, en horario de madrugada. Ahí se organizan pequeños eventos, con música, donde se venden las pastillas", dijo.
Finalmente, Izaguirre manifestó que "estamos hablando de personas jóvenes en completo riesgo de muerte, y esto lo saben bien quienes trabajan en hospitales, porque las madrugadas son aterradoras, con chicos colapsados y muchas veces muertos. Es urgente que definamos un plan de prevención y acción para combatir de verdad este flagelo que trae dolor y muerte".
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