Jacqueline Guzzardi, la hija de Cristian Maximiliano Díaz, tenía 16 años cuando se produjeron los hechos y reconstruyó cómo fue el último encuentro con su papá.
Jacqueline Guzzardi, la hija de Cristian Maximiliano Díaz, declaró en el juicio contra Pity Álvarez por el homicidio de padre ocurrido el 12 de julio de 2018 en el complejo habitacional Cardenal Samoré de Villa Lugano.
La joven, que tenía 16 años cuando se produjo crimen, brindó su testimonio que permitió reconstruir qué había hecho la víctima el 11 de julio de 2018 antes de cruzarse con el músico.
La declaración no estaba prevista pero fue incorporada a pedido del fiscal Sandro Abraldes, quien recalcó en la necesidad de profundizar sobre las horas previas al crimen y la relación que existía entre la víctima y el agresor.
Frente al tribunal, Guzzardi, que ahora tiene 24 años, contó que en aquel momento vivía en la Torre 12 del Barrio Samoré y que veía a Díaz al menos una vez por semana. "Hablábamos todos los días", aseguró.
Según su relato, el 11 de julio de 2018 cerca de las 14.40, Díaz llegó a Villa Lugano para reunirse con ella. Le había avisado por WhatsApp que estaba llegando y, como no respondía, la llamó varias veces.
Cuando finalmente se encontraron, le entregó ropa, zapatillas y dinero. Estuvieron juntos cerca de media hora y luego el hombre se despidió.
"Me preguntó qué iba a hacer en el día. Yo iba a la escuela en ese momento. Me dijo que se iba a quedar un rato más por el barrio y que después se iba. Me pidió que me cuidara y me portara bien. Después se despidió y se fue", declaró.
La joven agregó: "Lo vi normal". Horas después, en la madrugada del 12 de julio, Díaz murió tras recibir cuatro disparos luego de una discusión con Pity Álvarez. Cuando a la joven se le preguntó concretamente si su padre tenía algún conflicto con el músici, fue terminante: "No, ninguno".
La respuesta cobra relevancia frente a la estrategia que anticipó la actual defensa del músico. Javier Baños y Sebastián Queijeiro sostienen que Pity Álvarez actuó en legítima defensa y que no salió en busca de Díaz.
Esta versión encuentra respaldo en testimonios que ya se escucharon durante el juicio. C.U.S., un amigo de Díaz y testigo presencial del crimen, relató que ambos comenzaron a discutir y que escuchó a la víctima decirle a Pity Álvarez: "Vos me faltaste el respeto".
Según su declaración, Díaz se quitó luego la campera como para pelear y le dio un cabezazo al músico que impactó "a modo de empujón". Inmediatamente después, Álvarez sacó el arma y disparó.
Durante la investigación fue necesario realizar estudios genéticos para determinar el vínculo entre Jacqueline y Díaz. El primer cotejo, llevado a cabo entre las muestras de ambos, no permitió establecer ni compatibilidad ni incompatibilidad.
A partir de ese resultado, la investigación genética se amplió y se realizaron estudios los cuatro hermanos de Díaz. El proceso finalizó en 2024 y determinó que el hombre no era el padre biológico de Jacqueline.
Ella lo supo hace aproximadamente dos años y, hasta su declaración en el juicio, había preferido mantenerlo en reserva. "No sé si él lo sabía. Siempre fue amoroso conmigo, atento", dijo.