El joven de nacionalidad china que había resultado herido a balazos el miércoles mientras tomaba algo en la vereda de una confitería del barrio porteño de Monserrat, junto a un comerciante también chino que falleció en el ataque, murió ayer el hospital Ramos Mejía.
Aunque el caso se encuentra en etapa de instrucción, ya suman siete los ataques mafiosos contra chinos en 2015, mientras que en seis años fueron 34 las víctimas fatales.
El director del SAME, Alberto Crescenti, confirmó que el joven murió ayer por la mañana como consecuencia de las lesiones que presentaba tras ser atacado a balazos el miércoles, mientras investigadores policiales aseguraron que en las últimas horas se analizaban cámaras de seguridad con la intención de identificar a los autores del doble crimen.
El hecho ocurrió alrededor de las 18 del miércoles en la puerta de la confitería 'La Espiga', ubicada en la avenida Entre Ríos y México, donde dos hombres de nacionalidad china se hallaban sentados en una de las mesas ubicadas en la vereda tomando algo. En ese momento, un hombre de tez trigueña y cabello oscuro descendió cerca del local de un auto blanco mediano, que podría ser un Renault Clio o un Chevrolet Corsa, y comenzó a caminar lentamente por la vereda. De repente, se acercó a la mesa, extrajo un arma y le efectuó dos disparos en el pecho al mayor de los hombres y otros dos en el abdomen a su acompañante.
El atacante huyó corriendo hacia el auto, que lo esperaba en la calle México con al menos un cómplice, y rápidamente el vehículo dobló en la calle Sáenz Peña, donde fue perdido de vista. En tanto, los otros clientes que estaban en el lugar no resultaron heridos y llamaron al SAME.
Los médicos intentaron reanimar al mayor de los hombres, pero no sobrevivió y murió enseguida debido a la gravedad de las heridas.
En tanto, el otro fue llevado al Hospital Ramos Mejía, donde fue operado por la tarde y murió ayer. Los voceros consultados indicaron que en base a lo declarado por los clientes que estaban en el lugar no se trató de un robo, ya que el atacante fue directamente a matar a los hombres.
Este año, hubo al menos otros cinco ataques en Capital Federal y Gran Buenos Aires que tuvieron como víctimas a personas de origen oriental. El 31 de agosto, el dueño de 24 años de un supermercado chino que estaba a punto de inaugurarse en Ensenada al 400, en el bario porteño de Floresta, fue asesinado de un balazo en el rostro.
Un ataque similar ocurrió el 9 del mismo mes, en el supermercado chino 'Bustamante', de Recoleta, donde un hombre baleó a una empleada de 29 años. El 13 de julio último, un joven chino identificado como Huamg Jie fue baleado en la pierna mientras atendía el supermercado 'Saturno', ubicado en Avellaneda al 2500, de Ramos Mejía.
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