En diciembre pasado, una pareja se encontraba en el andén de la estación Pasteur de la Línea B del subterráneo porteño, cuando fue abordada por dos sujetos que mediante amenazas les robaron sus equipos telefónicos. Allí, se inició una investigación judicial y policial que concluyó ayer con el allanamiento de nueve locales en pleno barrio de Balvanera que se especializaban en vender los aparatos arrebatados.
El material incautado ascendió a 1.500.000 pesos, revelando nuevamente una modalidad delictiva que no se detiene, y que el año pasado tuvo una alarmante frecuencia de cuatro teléfonos robados por minuto.
Fuentes de la Policía Metropolitana brindaron detalles de una investigación encarada por el área división Subtes, que en las últimas horas realizó una serie de allanamientos en nueve locales ubicados en Avenida Corrientes al 2300, durante los que secuestró equipos celulares provenientes de robos.
Como se dijo, la pesquisa comenzó en diciembre de 2014 a partir de la detención de dos personas que le habían robado los teléfonos móviles a una pareja que se encontraba en la estación Pasteur de la Línea B de Subterráneos; y luego, según un testigo, los vendieron en un local ubicado en una galería comercial de la zona.
A partir de este hecho, el Juzgado de Menores 7 a cargo del Dr. Enrique Velázquez ordenó que se inicie la investigación correspondiente para determinar el vínculo existente entre los delincuentes y los dueños de los comercios que compraban estos equipos.
De esa manera, el área División Subtes de la Policía Metropolitana en coordinación con la Fiscalía de Menores 7, a cargo de FernandoGarcía, llevó a cabo diferentes tareas investigativas que se basaron en seguimientos, vistas fotográficas y entrecruzamiento de datos.
Este trabajo de campo, permitió determinar que nueve locales ubicados en dos galerías comerciales compraban y vendían celulares que eran robados a la gente en la vía pública mediante la modalidad delictiva conocida como "arrebato".
Una vez presentado el sumario correspondiente el juez Enrique Velázquez ordenó el allanamiento de todos los comercios involucrados y la identificación de los responsables en cada caso. Preocupante situación con bandas organizadas que roban celulares para, de inmediato, colocarlos en el mercado negro, fue abordada por la Cámara de Agentes de Telecomunicaciones Móviles de Argentina (Catema), alertando que diariamente se producen unos 6.000 equipos resultan robados, a un promedio de 4 cada minuto. Se calcula que por un 'smartphone' (teléfono inteligente, con acceso a redes sociales y aplicaciones), las bandas callejeras pueden recibir entre 300 y 500 pesos, comprados por 'cuevas' donde los comercializan ya con otro chip y en perfecto funcionamiento.
Cuando los equipos son vendidos, tienen un costo que no llega a la mitad de su precio oficial, que ronda los 6.000 pesos.
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