De acuerdo a la hermana de la víctima, Cristian Bejarano se encontraba con su hijo a las doce del mediodía mientras probaba el funcionamiento del obsequio que le había otorgado por haber tenido buenas calificaciones en la escuela.
Pero cuando se alistaron para volver a Laferrere, lugar en donde viven, un grupo de tres delincuentes descendió de un Volkswagen Bora negro para robarle el auto y el cuatriciclo al joven mediante amenazas.
"Lo intercedieron, mi hermano les dio las llaves y mi sobrino gritó ïpapá, mi cuatricicloï y a él le dio desesperación y los corrió, alcanzó la parte de atrás y se subió. Agarró del cogote a un tercero y me lo fusila, como un perro", relató, entre lágrimas, Roxana, la hermana de la víctima.
El delincuente que le ejecutó los disparos se encontraba escondido. "Era un cómplice", detalló la mujer.
"Siempre salíamos. Éramos precavidos, pero esta vez no me esperó", expresó la esposa Alicia, que posee también un bebé de dos meses producto de la relación con Bejarano, al tiempo que pidió "justicia y que la paguen".
Cristian recibió tres tiros por la espalda y los delincuentes huyeron sin llevarse ninguna de las pertenencias ni los vehículos.
Tras la huida de las tres personas, el niño corrió por la Autopista Ricchieri y fue divisado por los automovilistas que circulaban por el lugar, quienes frenaron y llamaron al servicio de emergencias 911 para denunciar el hecho.
"No hay detenciones ni nada. Estamos pidiendo las cámaras de seguridad para ver si se ve algo. Los testigos se portaron bárbaro: se quedaron hasta las 22:00 declarando en la Fiscalía", señaló la hermana de Cristian, que tenía un bebé de dos meses.
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